16 de abril de 2020

JOSÉ RAMÓN UGARTE: “DEBEMOS RESCATAR EL PAPEL RECTOR QUE SIEMPRE HA TENIDO LA ARQUITECTURA”

José Ramón Ugarte es socio en Ugarte Arquitectos Asociados y se encuentra postulando a su reelección como director AOA. Continuar con su trabajo en el comité normativo e impulsar la actualización del trabajo de los arquitectos son, entre otras, sus motivaciones para seguir en su puesto. Conócelo más en la siguiente entrevista.

Usted ya viene de un periodo como parte del directorio AOA ¿qué le impulsa a postular a esta reelección?

Creo que la actividad gremial es de gran importancia. Permite “representar” las inquietudes de muchas personas que comparten una labor común, en este caso el ejercicio de la arquitectura, entregando visiones, reflexiones y propuestas hacia la sociedad.

 

Participo en la AOA desde su fundación y, después de una extensa labor en dos gobiernos, consideré casi como una obligación volver a formar parte del directorio, con el interés de aportar experiencia y algunos conocimientos, especialmente en materia de políticas públicas y sobre la legislación que rige tanto la conformación las ciudades chilenas como nuestro desempeño profesional.

 

En estos dos años a cargo del Comité Normativo hemos avanzado en distintas iniciativas, tanto en el ámbito urbano y territorial como en los sistemas que guían la participación de los arquitectos en los proyectos públicos, en cada caso formulando diagnósticos y propuestas concretas que, en los dos años que vienen, debiéramos intentar convertir en realidad, labor que en buena parte depende de nuestra propia capacidad como asociación.

Con sucesos que provocan cambios profundos en el contexto, como el 18 de octubre o la pandemia que enfrentamos actualmente ¿qué nuevos frentes debe cubrir el comité normativo?

Tengo la pretensión de ser un aporte en las decisiones del directorio, más allá de un comité. Creo que los desafíos que el mundo actual nos impone como arquitectos son especialmente relevantes. Pienso que el avance de “la sociedad del conocimiento” está provocando cambios de fondo en las sociedades, incluyendo un masivo acceso de la población a la cultura que, en nuestro campo, está generando una cada vez mayor valoración de la arquitectura y el urbanismo.

 

Ya no son aceptables, por ejemplo, reglas para desarrollar proyectos públicos bajo un enfoque solo o predominantemente ingenieril, sin considerar el sustento y las ideas que solo pueden entregar los arquitectos. La relación de las obras no solo con sus usuarios, sino también con su significación social y aporte a la ciudad. En otras palabras, rescatar el papel rector que siempre ha tenido la arquitectura.

 

Su baluarte como director AOA ha sido su experiencia en normativa. ¿Cómo cree que mejorar el espectro nacional en este ámbito puede fortalecer el ejercicio de la profesión?

Desde siempre nuestra profesión ha tenido una doble misión, la relacionada con quienes habitaran las obras, o más bien dicho en las obras, y la que trata sobre la configuración urbana, no solo a través del exterior de las edificaciones sino también en “las líneas de la ciudad”: la manera en que esta se inserta en el medio natural, la forma en que da o no da cuenta de la sociedad que cobija.

 

Son cuestiones que en los últimos años, por infortunios principalmente legales, han significado un retroceso tanto urbanístico como en la calidad de la arquitectura de muchos proyectos.

 

De allí que nuestra tarea, creo, podría enfocarse a no solo corregir los estropicios, sino pasar a una fase en que las reglas signifiquen una palanca para mejorar la ciudad y los proyectos, en consonancia con el papel que la sociedad reclama por parte de los arquitectos.

 

Esta situación de pandemia ha adelantado un poco a la fuerza las conexiones remotas ¿cuál es la deuda que tiene la tramitación de procedimientos en línea?

En Chile, más que en cualquier otro país del planeta, es necesario que las construcciones sean bien hechas y en los lugares que corresponde. Nuestra particularísima geografía que nace del encuentro de las dos placas más dinámicas de la superficie terrestre, constituye un fondo que condiciona fuertemente tanto a las obras como su ubicación.

 

De allí que la sociedad, representada por la autoridad local, deba asegurarse que las nuevas construcciones cumplen con las reglas mínimas necesarias.

 

No hay otra forma de hacerlo que, antes de construir, acreditar lo anterior mediante la presentación de los antecedentes que sean necesarios, obteniendo entonces un permiso.

 

Sin embargo, las reglas que guían tanto los documentos que se deben presentar como la forma de presentarlos son propias de otra época. Con los medios tecnológicos que ya hace rato existen los procesos para obtener los permisos podrían ser sustantivamente más simples y, también, más efectivos. Por otro lado, para lograrlo, es indispensable abordar el problema de manera completa y no solo cuestiones “de procedimiento”, como ha sido el enfoque de la autoridad hasta ahora.

 

Creo que cambiar estas cosas, más que un desafío, es una obligación de nuestra asociación. Si no lo hacemos nosotros no lo hará nadie.

ÚLTIMAS NOTICIAS

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.