Alianza arquitectónica

16 febrero, 2015

El proyecto de reconstrucción de Dunas I de Iquique, dañado por el terremoto del año pasado, surgió del trabajo de cuatro oficinas de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) junto con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

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El terremoto más fuerte de 2014 a nivel mundial fue el que afectó a las regiones de Arica y Parinacota y Tarapacá en abril pasado. Con magnitud 8,2 Richter, causó numerosos daños materiales en el norte del país.

Entre los edificios más afectados está el conjunto de viviendas sociales Dunas I, en Iquique, el cual se catalogó como inhabitable producto de sus numerosas fallas estructurales. Para reconstruirlo, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) se puso al servicio de las autoridades, tal como lo hizo tras el terremoto del 2010 en la zona central, y presentó una solución a los 480 departamentos y sus zonas comunitarias.

Cuatro oficinas de arquitectura pertenecientes a la AOA se encargaron del diseño. Archiplan realizó el plan maestro del conjunto, mientras que las oficinas Turner Arquitectos, Biourban Arquitectos e Isla & Sandoval Arquitectos proyectaron tres opciones para la tipología de los edificios, que se presentaron a la comunidad en la sede del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu). Son los mismos habitantes quienes decidirán cuál será la que se edificará.

La propuesta general de emplazamiento, a cargo de Archiplan, se centró en mantener la memoria individual y colectiva del espacio de los habitantes. Por eso, en cada manzana se mantuvo la misma cantidad de viviendas, excepto en una, que contempla equipamiento comunitario, con una nueva sede social, dos multicanchas y un club social deportivo.

Los arquitectos consideraron el carácter del lugar y la pendiente del terreno. Para ello, organizaron los bloques de viviendas en distintos niveles y generaron circulaciones protegidas y vitalizadas por parrones, de modo de entregar unidad y continuidad al conjunto.

La propuesta de Turner Arquitectos destacó por su flexibilidad, con el propósito de adaptarse en la medida de lo requerido por el plan maestro. Un aspecto clave fue darles sombras a las áreas verdes comunes y potenciar el asolamiento y ventilación de las viviendas. Otro punto importante fue la utilización de las cubiertas como terrazas habitables.

Isla & Sandoval Arquitectos desarrolló unidades modulares en torno a un espacio común, proponiendo un nivel de asociación de los habitantes en pequeña escala.

Biourban Arquitectos, además de destacar la disposición flexible en el territorio, puso énfasis en una propuesta sustentable, para la que planteó un sistema de parrones y sombreaderos que evitan la excesiva radiación solar.

Fuente: RevistaVD.