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Arquitectos rechazan decreto del Minvu por su impacto negativo en el desarrollo de la disciplina

Un grupo de 864 arquitectos, entre ellos once premios nacionales, suscribió una carta dirigida al ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, en la que manifiestan su rechazo a un decreto relacionado con el acondicionamiento térmico de las edificaciones, emitido recientemente por la autoridad y que, a su juicio, afectaría negativamente al desarrollo de la Arquitectura en el país.


La comunicación se origina por una situación que los profesionales califican de “incomprensible” y “dañina” para la arquitectura y la calidad de vida de las personas, después de varias ocasiones en que se explicó al ministerio el “serio error” que se estaba cometiendo.


En particular, los arquitectos critican un decreto, ya firmado por el titular del Minvu, que contemplaba una norma “para determinar el máximo de superficie de ventanas permitido por orientación de un proyecto de arquitectura”. Esto, como parte de la actualización de las normas chilenas en materia de eficiencia energética de las edificaciones, en orden a subir las exigencias en tal sentido.


“Junto con establecer los nuevos estándares a cumplir, se señala cómo deben realizarse los proyectos de arquitectura. El problema está en que la arquitectura y el diseño de las edificaciones no se hacen, ni deben hacerse, mediante decreto. Una cosa es establecer requisitos a cumplir, sobre desempeño energético, sobre calidad de construcción o cualquier otro, y una muy distinta es decir cómo deben elaborarse los proyectos”, explicó José Ramón Ugarte, Vicepresidente de la AOA e impulsor de la misiva.


“Se suma a lo anterior que una limitación sobre las ventanas es completamente innecesaria ya que, tal como existe en muchos países, el ahorro energético puede alcanzarse de distintas formas, con materiales y tecnologías hoy disponibles, todas las cuales puede utilizar el arquitecto en sus proyectos para cumplir los estándares que fije la autoridad, por exigentes que estos sean”, agregó el arquitecto.


En ese sentido, los firmantes expresan en la carta su conformidad con “avanzar como país en obtener mejores niveles de sustentabilidad de las construcciones”, pero consideran que “en el camino no es necesario sacrificar la calidad de los proyectos” y califican la norma como un “atentado” a la profesión.


“La carta es una elocuente expresión del masivo rechazo que el decreto ha provocado en los arquitectos”, afirma Ugarte.

Por su parte, la Presidenta de la AOA, Mónica Álvarez de Oro, señala: “Estando absolutamente de acuerdo con que debemos mejorar el desempeño energético de nuestras edificaciones, creemos que este decreto pierde de vista que la Arquitectura es una solución a desafíos multifactoriales, no sólo energéticos. Deja de lado, por ejemplo, condiciones de habitabilidad tremendamente importantes en la vivienda, como son la luz natural, la ventilación natural y las vistas hacia el exterior, condiciones que afectan directamente el estado de ánimo de las personas que las habitan. Además, toda esta restricción es innecesaria, ya que los avances tecnológicos que han tenido los materiales de construcción hacen de éste un decreto totalmente obsoleto y rígido sin justificación”.


La documentación sobre la controversia desatada por el decreto y los antecedentes técnicos se puede ver aquí.