16 de diciembre de 2022

Patrimonio urbano

Por José Domingo Peñafiel – Yves Besançon Prats

Arquitectos

Asociación de Oficinas de Arquitectos

El Mercurio

Señor Director:

En carta a ‘El Mercurio’, el distinguido filósofo Gastón Soublette, a quien reconocemos su constante preocupación por temas urbanos y culturales, expone su molestia por los permisos que los municipios otorgan para construcciones que, a su juicio, romperían la armonía arquitectónica y patrimonial de ciudades rurales cambiando su fisonomía y morfología histórica.

Tiene razón el señor Soublette en estar en desacuerdo en que esto suceda y apoyamos su petición de que se regule y planifique de mejor manera, sobre todo los cascos históricos de muchas ciudades del país y que no cuentan con los Instrumentos de Planificación Territorial correspondientes.

Lo que no nos parece, y lo decimos con el mayor respeto, es que su queja se haga con términos que descalifican a funcionarios municipales, especialmente, y a profesionales del ‘negocio inmobiliario’ sin distinción, que no merecen un trato tan poco amable.

Para lograr que las ciudades tengan una adecuada regulación se debe convocar a los expertos, ministerios, municipios y comunidades, para así tener herramientas regulatorias efectivas y oportunas.

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.