2 de septiembre de 2018

Patrimonio arquitectónico como una acción de futuro

Por Yves Besançon

Past President AOA.

Publimetro.

El patrimonio arquitectónico de un país se manifiesta en la expresión de las obras de arquitectura y urbanismo, representando a una sociedad inmersa en el contexto de una época y como una consecuencia de las políticas sociales y de desarrollo económico que se marcaron en ese lugar y entorno particulares.

Esta idea se construye reconociendo al patrimonio presente y pasado, pero este valor patrimonial no dependerá necesariamente del buen gusto o de la utilidad de la obra, sino que más bien del sentido de pertenencia del momento cultural e histórico que motiva el concepto del autor y, por tanto, sustenta su creación. Se trata de una relación coherente y respetuosa en el transcurso del tiempo.

El patrimonio arquitectónico como tal se entiende generalmente como una obra material del pasado que se quiere conservar y mantener como un testimonio de valor y manifestación artística. Entendiéndola como una de las más ricas de las artes visuales, la arquitectura debe ser entonces comprendida como una expresión cultural que está ahí como testigo de una época o de un momento arquitectónico especial.

Si pensamos que la arquitectura es, en sí misma, una acción de futuro, estaremos reconociendo que el valor patrimonial de la obra arquitectónica estará precisamente en la apreciación, conocimiento y juicio de las generaciones venideras. Desde ese punto de vista, para los arquitectos será un imperativo la preocupación por este valor patrimonial futuro de su obra, tanto material como inmaterial.

El mismo subsecretario de patrimonio cultural del Ministerio de las Culturas, Artes y Patrimonio, Emilio de la Cerda, ha señalado que ‘el patrimonio está en el futuro’. En el caso de la arquitectura, ese patrimonio se encuentra aún en proyecto.

Es esta importancia fundamental del valor patrimonial de la arquitectura la que requiere de los avances sustanciales para contar con nuevas herramientas legales que permitan fomentar y proteger el patrimonio arquitectónico. La anhelada presentación en el Congreso del proyecto de ley para el Fomento de la Arquitectura es, así como para las otras artes y sus representantes, una prioridad basal para los arquitectos y nuestra asociación, quienes deseamos verla convertida en realidad en el corto o mediano plazo.

Esperamos que el texto, que un grupo de arquitectos elaboramos y consensuamos hace dos años, sea pronto sometido a su tramitación con las urgencias legislativas que pueda otorgarle el Ejecutivo. Al mismo tiempo, esperamos que la anunciada modificación a la Ley de Monumentos Nacionales sea una realidad consagrada en los correspondientes cuerpos legales para el mejor ejercicio de nuestra profesión y el quehacer en pos de una mejor arquitectura.

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.