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In Memoriam Samuel Claro

El pasado miércoles 28 de septiembre falleció nuestro querido asociado, el destacado arquitecto Samuel Claro Swinburn.

Arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso 1984, que en 1989 fundó Claro y Swinburn Arquitectos (1989 – 2003), junto a Jorge Swinburn, donde abarcaron un gran número de obras de diversa complejidad en áreas habitacionales, salud, corporativa, educacional, culto, etc.

Samuel Claro era socio de Claro Arquitectos, oficina que nació el año 2004, orientada fuertemente hacia el área del diseño de la arquitectura. Un equipo profesional, para integrar a todos los requerimientos actuales de tecnología y coordinación de proyectos con una visión contemporánea, capaz de recrear el encargo como una obra única.

Algunos asociados AOA recordaron a Samuel y su legado:


David Rodríguez, NODO Arq

“Cuando recién entré a trabajar en el año 1986, se trabajaba en tableros con paralelas. Sobre ellos se colocaba un ‘mantequilla’ para trazar la plantilla una vez terminada y sobre ella se colocaba un ‘diamante’ para calcarla con tinta. Mi vecino de tablero era Samuel.


Era callado, distraído (o lo parecía), trabajaba en silencio, sin pausa. El procedimiento clásico de dibujo para él no empezaba en la plantilla como todos, él hacía un croquis, un pequeño dibujo para saber cómo seguir, un instante de reflexión, pensaba con el lápiz, podría tratarse de un guardapolvo o un edificio.


Años más tarde, mi vecino de oficina era Samuel. El mismo Sammy, reflexivo, pausado y de personalidad sin estridencias, pero con un sentido del humor único; ahora me sorprendía, trabajando juntos para un concurso, con un croquis que significaría estar dentro los primeros.


Fue sin duda, cuando fui jurado junto al padre Gabriel Guarda, padre Martín Correa y Gonzalo Martínez de Urquidi para el concurso de la Parroquia San Alberto Hurtado, que el proyecto de Samuel con sus espacios continuos, fluidos, no forzados, y una presentación cercana y amistosa, pudo expresar el sentido de interioridad que se buscaba.


Ahora, a esperar a que la parroquia esté terminada para que cuando esté en ella y habite el silencio, la sobriedad y encuentre la reflexión como si se tratara de un nuevo croquis… vuelva a reencontrarme con mi vecino (amigo)”.

Gonzalo Martinez de Urquidi, Uno Proyectos

“A mi amigo Samy:


Un flaco largo, de ojos azules de mirada chispeante, con el cuello un poco girado tomaba distancia para ver las cosas.

Crespo.

Con una risa y pensamiento.


Rápido, hippie de alma, en esos años de la UCV, la música le daba una compañía siempre.

Simple de carácter, alegre.

Y talentoso, creo que me fijé en sus trazos de planos diagonales cruzadas.


Para estirar el espacio, en sus maquetas, ahora que vuelvo a mirar la Iglesia de San Alberto y la Casa del Río, creo que fue su aporte a la forma de expresar el amor al espacio , que es lo que nos hace arquitectos. Seres, animales de pasión por lo desconocido.

Veo que fue fiel a una visión primera de sus primeros años en esa escuela de la UCV con Godo, Alberto y todos los otros maestros.

Sammy, vamos por más en tu nombre”.