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Eternidad

Señor Director: Habitaron el norte de nuestro país entre el año 7.000 y el año 1.500 antes de Cristo; fue la primera civilización en momificar a sus difuntos, fueran estos niños o adultos, enviando un mensaje al futuro sobre el valor y la trascendencia de perpetuar su cultura. A diferencia de los egipcios y su primera pirámide en Saqqara, los chinchorros fueron un pueblo de pescadores que no dejó vestigios de infraestructura arquitectónica; por el contrario, su respeto hacia el territorio fue el de un invitado y prueba de ello fue el entierro de sus deudos sin alterar el paisaje. Descubierta por Max Uhle en 1917, investigadores como Arriaza, Santoro y Ulloa nos han contado acerca de su forma de vida y conocimientos avanzados sobre anatomía. Desde hace ya unos 30 años, y producto de un crecimiento económico sin precedentes en nuestra historia, hemos depredado inmisericordemente nuestro patrimonio. Hoy, y luego de varios años, aún se tramita la nueva ley de patrimonio mientras vemos como sigue desapareciendo lo que aún nos queda. En el momento más increíble de la humanidad, donde el conocimiento ilimitado está al alcance de todos, vivimos momentos solamente comparables a la Edad Media: somos testigos pasivos de la destrucción de nuestras ciudades so pretexto que el cambio social se logra de esa manera. Hace ya casi cuatro años, el alcalde de Iquique, Mauricio Soria, logró convencer a uno de los más grandes arquitectos vivos del mundo, Daniel Libeskind, para diseñar un museo antropológico para su ciudad y poner en valor mundial a las Momias de Chinchorro. De lograrse estaremos frente a un mensaje para todos nosotros, cuidemos las cosas valiosas que tenemos y que lo ve el resto del mundo y nosotros no.


Pablo Altikes

Arquitecto miembro de la Asociación de Oficinas de Arquitectos


Medio La Segunda

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