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“Desde la sexta fachada”

Elogio a Clorindo Testa
En el Taller del Maestro Testa, Buenos Aires en noviembre del 2011. (Gonzalo Mardones - Clorindo Testa)

Hace muchos años, aún siendo estudiante, me encontré frente a una de las obras mas emocionantes y que aún más conmueven a tantos arquitectos, artistas y gente del mundo entero: el Banco de Londres del Maestro Clorindo Testa, ubicado en Reconquista y Bartolomé Mitre en Buenos Aires. El edificio de seis niveles superiores, aparece como una plaza de hormigones verticales a la vista en la cual, literalmente la calle urbana penetra el volumen construido. La obra bordea los límites permisibles entre la arquitectura y la escultura. Esta obra magna se compone de una serie de cuerpos que podrían ser lo propio de una naturaleza imaginaria, realizada enteramente en hormigón visto con todas sus leyes espaciales, constructivas y estructurales magistralmente resueltas y construida con una claridad, un vigor y fuerza aportando a moldear la figura urbana de la ciudad existente con una escala y una potencia muy impresionante. A pesar de su modernidad extrema, el edificio pareciera haber estado siempre ahí. Luego de muchos años, y gracias a una invitación del maestro Testa a través de mi amigo, el arquitecto Tomás Dagnino, tuvimos el privilegio de conocer y compartir una larga conversación con Clorindo en su taller plagado de obras de Arte de su propia creación. ¿Cómo no emocionarse ante tantas esculturas, pinturas y maquetas todas de una clara unidad y espiritualidad que recalcaron en mí la admiración profunda hacia su persona y al poder comunicativo e intenso de su palabra y obra? Al observar sus cuadros recientes, de gran formato y luego de compartir una conversación con un buen café, pude confirmar que esos grandes lienzos, obras de su imaginería, tenían la misma voz, el mismo tono, el mismo silencio y la misma fuerza y profundidad que esas pantallas de hormigones que conformaron el gran volumen del “Banco de Londres”, los cuales a su propio decir "tenían como misión, entre otras, proteger el interior contra los reflejos del sol húmedo de Buenos Aires". Con delicada precisión, el Maestro Testa supo crear una obra que será destacada por todas las generaciones como su mejor Edificio y qué duda cabe, como uno de las obras de Arquitectura con mayor acierto y belleza del siglo recién pasado.


Gonzalo Mardones V.

Arquitecto AOA.