13 de abril del 2026

Medalla AOA Trayectoria Académica

Elton Leniz Arquitectos: Relato, precisión y exploración continua

La oficina integrada por Mirene Elton y Mauricio Leniz fue reconocida con la Medalla AOA a la Trayectoria Arquitectónica por su práctica consolidada y de excelencia, expresada en una obra arquitectónica que ha sabido integrar calidad, innovación y sensibilidad en proyectos de muy diversa escala y programa.

Mirene y Mauricio, arquitectos de la Universidad Católica, ubican la fundación de su oficina en 1996. Habían realizado sus prácticas profesionales con Christian de Groote y ese año diseñaron la silla Mima, su primer encargo, que llegó antes de titularse, y terminaron la Casa Pirihueico (ubicada en la Región de Los Ríos, en la comuna de Panguipulli), ganadora del Gran Premio en la Bienal Panamericana dos años después. Sin duda, un comienzo auspicioso.

Desde entonces, en tres décadas, han proyectado diversas tipologías y escalas de obras, como la remodelación de la ex fábrica textil Machasa, la Galería Patricia Ready (en conjunto con Izquierdo y Lehmann), el Centro Cultural Arauco, pero se han especializado en casas, más de 100 que han diseñado o remodelado en todo el país sin develar una tipología, sino muy por el contrario, el sello propio de cada uno de los proyectos en sí, dado por los mandantes, ubicación, emplazamiento y uso.

Todas estas obras son parte del libro que esperan lanzar este año y que recoge estos 30 años de historia. Un volumen robusto, que recorre obras, anécdotas, escritos de sus pares, planos y la cultura que han construido como Elton Leniz.

En la publicación también se plasma un ámbito más personal, el vínculo con ciertos clientes, muchos de ellos con quienes han trabajado en más de una oportunidad.

Es que se trata de un escrito que toma cierta distancia de las clásicas monografías de arquitectos, con proyectos, planos y fotos. “Eso no nos calzaba, no nos representaba. No sabíamos mucho cómo hacerlo, hasta que de repente fue tomando forma. Es un libro que probablemente es entretenido, porque lo puedes abordar de distintas maneras, abrirlo casualmente o leerlo desde el principio”, explican Mirene y Mauricio.

Entre los hitos que se suman a sus primeros encargos, está su presentación en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2016 con Andes Shadow, en la muestra internacional Reporting from the Front, una videoinstalación sobre aspectos de la vida cotidiana en cinco escuelas de Peñalolén en Santiago. Además, fueron parte de la muestra general con el Pabellón de Sombras en San José de Maipo.

Volviendo a los inicios, luego de diseñar la silla Mima, continuaron proyectando diversos muebles y objetos de forma espontánea y, de alguna forma, el trabajo algo experimental con los materiales se trasladó a la arquitectura. Según explican los socios de Elton Leniz, por la silla Mima aparecieron otros encargos y, por lo tanto, efectivamente se desarrolló durante un tiempo una cercanía con objetos, muebles, algunos con potencial industrialización y otros que eran encargos específicos. “Ese trabajo del desarrollo de un objeto después trascendió a la arquitectura, por ejemplo, a través de un sistema constructivo, en algunos casos, del cruce con algunas industrias que producían ya sea ladrillos o elementos de hormigón o a incorporar, por ejemplo, sistemas de manillas diseñados específicamente para un encargo, pero que después podían ser reproducidas. Esa inmediatez que tienen los objetos en el tiempo, en la fabricación y que son mucho menores a los tiempos que tiene la arquitectura nos ha permitido desarrollar una veta de alguna manera experimental con los materiales”, cuentan.

Este y muchos otros diseños están plasmados en el libro, dando cuenta de una práctica conjunta muy sólida y constante.

Respecto a los sellos que caracterizan su práctica, surge el relato que se construye en conjunto con sus mandantes y que luego se plasma en la planta. “Está un poco manoseada la palabra, pero nosotros la usamos hace mucho tiempo. De repente nos dimos cuenta de que es uno de los trabajos que hacíamos en conjunto con los clientes y con la gente que se suma a los proyectos. También con la Mirene, cuando empezamos a hablar de un proyecto y después empezamos a dibujar”, reflexiona Mauricio. Mirene agrega: “La planta es la primera cosa que se presenta y ahí se ve plasmado el relato, y en eso hay muchas reuniones”.

Muy dados al trabajo colaborativo e interdisciplinario, les ha tocado trabajar, recientemente, con el destacado escultor Federico Assler: “Ha sido muy inspirador estar cerca de Federico e integrarlo, a través de su obra, al proyecto. Se produce algo así como un diálogo material”, comenta Mauricio. Y fue justamente inspirados en las texturas del hormigón del artista como diseñaron la piel exterior del Pabellón YR (en conjunto con la oficina Cruz Mandiola), en base a piezas semi curvas de hormigón color gris oscuro que, a la manera de una celosía de ladrillos, se traslapan para reducir la entrada de sol al interior y generar una envolvente continua como si fuera un tejido. Esta también es una característica de Elton Leniz: trabajan celosías en distintos materiales, como ladrillos y madera.

Respecto al panorama de la arquitectura nacional, en el marco del Pritzker a Smiljan Radić, sostienen que la noticia confirma lo que ha venido pasando con la arquitectura chilena de la mano de destacados exponentes como Alejandro Aravena (también Pritzker 2016), Matías Klotz y Sebastián Irarrázaval, entre otros, todos de una generación muy cercana a Mauricio y Mirene, que son solo tres años menores.

“Nosotros pertenecemos a esa escuela que lideraba Don Fernando Pérez y donde existió esta especie de coyuntura entre económica, histórica, política y, al mismo tiempo, de la Universidad Católica en sí misma. Hemos sido privilegiados de participar de esta situación de la arquitectura chilena que ya no es un misterio para nadie y que nos sitúa en el mundo, a un país pequeño, pero con una calidad arquitectónica de diseño que es sobresaliente. Hay tantos que se pueden nombrar. Está Pezo von Ellrichshausen, Cecilia Puga y Paula Velasco, Alberto Moleto, Felipe Assadi y tantos arquitectos prestigiosos y consagrados. Al mismo tiempo, es imposible no mirar dónde están las carencias, y estas están en la planificación. Es una paradoja que esta tremenda capacidad, en términos del diseño, de las oficinas, de los arquitectos y arquitectas, no se condiga con la planificación territorial, con la planificación urbana, con la normativa, con los planos reguladores. Y yo creo que es ahí donde hay un tremendo desafío, espacio y responsabilidad. Cada uno en nuestras prácticas tratamos de hacerlo lo mejor posible y aportar, ya sea a la ciudad y al paisaje, pero al mismo tiempo, cómo nos unimos para tener una voz y ser realmente un aporte al desarrollo de nuestras ciudades y al territorio. Ahí es donde están los desafíos más importantes hoy.

¿Cómo proyectan la oficina en los próximos 10 años? “Estamos a punto de poder publicar un libro que reúne nuestros procesos, historia y proyectos de los últimos 30 años de profesión, de trabajo y oficio conjunto y, de alguna manera, es, en parte, una celebración y también un momento en donde nos ponemos a mirar lo que viene, y eso es la profundización de lo que nos hemos dado cuenta de que somos capaces y dónde están nuestros aportes en la arquitectura, en el desarrollo de la arquitectura, en la innovación de la arquitectura, en el pensamiento de la arquitectura y en el oficio. Estamos en un momento muy bonito, muy interesante de nuestra carrera, en donde sentimos que con la experiencia que tenemos somos capaces de enfrentar nuevos desafíos, encargos. Estamos muy abiertos a encontrar otras áreas donde poder desarrollar nuestra arquitectura. Si bien es cierto, la vivienda, el desarrollo y diseño de casas en distintos lugares, ya sea urbanos o en la geografía, nos sigue conmoviendo y pareciendo parte de nuestra esencia, al mismo tiempo los desarrollos que tienen que ver con educación, con cultura, con el arte nos motivan muchísimo. La colaboración con otras áreas, el cruce con otras personas, la creatividad, el juego y la diversión que tiene, y la confianza en nuestros equipos van a seguir siendo las piedras angulares de nuestra oficina en los próximos años”, concluyen.

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.