25 de mayo del 2026

Alfredo Massmann y la proyección de la AOA:

“Necesitamos crecer en regiones”

El nuevo director de la AOA pone en valor el trabajo gremial destacando que mejorar la industria, a través de lo colectivo, es fundamental.

Con 30 años de trayectoria profesional, desde Massmann Arquitectos ha desarrollado proyectos de arquitectura e ingeniería en todo el país para el sector privado y público, enfocándose especialmente en el desarrollo inmobiliario, retail y equipamiento público.
Llega, según afirma, a integrar el directorio de la AOA con el foco puesto en el crecimiento de la asociación en las distintas regiones del país, en el marco de la madurez que ve en la institución. Interesado en el trabajo gremial, desde su oficina en Temuco, cuenta que también fue director de la Cámara Chilena de la Construcción porque valora la asociatividad. “No puedes salir adelante en tu industria si no es con la ayuda de tus pares. En lo gremial hay una labor que va en beneficio de todos, mejorar la industria en la que te mueves, a través de lo colectivo, es fundamental.

“Somos una oficina de arquitectura con una mirada comercial”

Alfredo Massmann siempre ha trabajado de forma independiente. Al volver a sus primeros años de ejercicio profesional, recuerda que tuvo la representación de una marca de materiales de construcción, lo que lo vinculó casuísticamente con la AOA y con arquitectos como Cristián de Groote, Ignacio Hernández y David Rodríguez.  “Recién titulado e iniciando mi carrera, siempre me motivó trabajar de manera autónoma y crear mi propia empresa, tuve la oportunidad de aprender y desarrollar en paralelo una labor comercial y en ese camino conocí oficinas de arquitectura que estaban haciendo proyectos de gran envergadura en el país. Eso me dio un bagaje y una mirada completamente distinta que me hizo dar un salto cuantitativo y cualitativo, porque pude aprender de proyectos de mayor escala, conocer en terreno cómo se definía la arquitectura, cómo era la relación con los clientes y cuál es el real valor del rol del arquitecto”, recuerda.

Hoy se asume tremendamente práctico y afirma: “Somos una oficina con una mirada comercial, contamos con un equipo de arquitectos donde el uso de herramientas tecnológicas y  la velocidad de trabajo es fundamental. Hace 3 años se incorporó de manera permanente mi socia y esposa Paulina Benavides, Ingeniero Comercial, y ambos estamos convencidos que el desarrollo de nuestra industria requiere de empresas de arquitectura que sean parte de la solución de inversión; es decir, que seamos un pilar estratégico en la toma de decisiones de los proyectos que se realizan y para esto hay que entender el negocio desde la gestión del terreno hasta la colocación de las unidades en el caso de los proyectos inmobiliarios y del retail. Y en el caso de los proyectos públicos, desde la concepción de la necesidad hasta la optimización de los recursos. Pienso que entender la arquitectura solo como la parte de ejercicio intelectual y creativo, no es lo que necesitan los clientes, inversionistas, desarrolladores e instituciones públicas. Ellos necesitan actores activos, propositivos, conocedores de las normativas y que tengan la capacidad de mirar el proyecto como si fuera propio, con el fin de rentabilizar la tan necesaria inversión privada y social que requiere nuestro país. 

-¿Cómo evalúas tu participación en la AOA? 

Me siento gratamente sorprendido, porque fui muy bien acogido incluso por colegas que no conocía. Creo que eso habla muy bien del espíritu de camaradería que tiene la AOA. Ese es un valor que se tiene que cuidar, que es el aprecio y el respeto mutuo entre todos los colegas, que también tiene que ver con un comportamiento ético que, si bien no está escrito, se mantiene. Evidentemente que las diversas visiones pueden eventualmente generar roces, pero es parte de la discusión. Creo que la AOA llegó a su madurez y esta tiene que ver con el cumplimiento de los 25 años y con el copamiento de la cuota de oficinas de arquitectura santiaguinas que quieren participar. Y desde ese punto de vista, necesitamos crecer en regiones. Nosotros hemos sido socios hace más de 22 años, hemos estado siempre vinculados, lo que nos ha dado muchas herramientas contextuales, normativas, de respaldo técnico, que hemos aprovechado en nuestro medio regional, lo que genera músculo interno e intelectual para poder tener un nivel de discusión en la industria que de alguna manera nos ha validado.

-Liderarás el Comité de Licitaciones, ¿cuál crees que es el camino para aumentar la incidencia pública de la AOA y entregar el expertise técnico que tiene la asociación?

Como arquitectos solemos estar a la espera que nos consulten, porque creemos que tenemos un conocimiento que los demás no tienen. Sin embargo, creo que el camino correcto es ser más proactivos y ofrecer nuestro apoyo, conocimientos y comunicar nuestras ideas, hay que hablar directamente con las autoridades a través de los mecanismos que se ponen a disposición, como son las reuniones de Ley del Lobby, solicitar datos por Transparencia y así ir validando todo lo que percibimos en el ejercicio diario de la profesión. 

En nuestra oficina en algún momento hacíamos un 50% de proyectos públicos y un 50% de encargos privados y hoy la relación es de un 95% privado y un 5% público. Hoy en día es difícil estar en el sector público, porque las condiciones no son favorables. Y esto no tiene que ver con un gobierno, tiene que ver con una industria que está afectada por una ley que tiene 47 años de antigüedad y que está absolutamente obsoleta. Entonces hay que ver de qué manera cambiamos esta situación, para que existan mayores incentivos para las oficinas de arquitectura en participar de licitaciones, lo que favorece la competencia, enriquece las ofertas técnicas y se regulan las ofertas económicas.

-¿Cómo evalúas los cambios normativos que se han propuesto en el marco del Plan de Reconstrucción Nacional? 

Al margen de lo político-técnico, creo que es un buen paquete de medidas. Creo que cuando uno va a hacer este tipo de cambios tan profundos tiene que tirar el tejo medio pasado, porque lo más probable es que en la discusión después se termine regulando solo. Yo creo que esa fue la intención del Ministerio. Hemos tenido algunas discusiones con otros colegas respecto de que si se trata de aumentar la densidad, yo no lo creo. Estamos aumentando la cantidad de soluciones de vivienda para responder a la misma densidad. Básicamente porque si el Plan Regulador dice 800 personas por hectárea y hoy día puedo hacer 200 viviendas con el guarismo de 4, mañana podremos hacer 400 viviendas con el guarismo de 2, peros seguirán viviendo 800 personas, con lo que la densidad jamás aumentó. Me parece mas bien un falso argumento con objetivos políticos.

Hoy día la gente vive sola o con otra persona, entonces se deben entregar soluciones distintas, eso es evidente. 

-Pero se alude a la calidad de vida y al tamaño de esas viviendas. 

Hace unos días, en el Diario Financiero se publicó que el 80% de los chilenos no iba a poder adquirir una vivienda. Vamos a ser un país de arrendatarios y ese fenómeno, de alguna manera, tiene que ver con esta sobrerregulación. Alguien puede decir que la industria inmobiliaria maximiza sus utilidades, pero no es así si te han llenado de regulaciones y el costo de los materiales ha subido 47% en los últimos 6 años. El suelo escasea y el que está disponible está lleno de sobrerregulaciones, lo que ha generado que los riesgos sean tan altos y, por tanto, que el costo de la vivienda se haya encarecido.

Desde lo técnico, creo que efectivamente pueden haber casos en  que la normativa genere cadáveres horribles, pero coincido con que hoy día tenemos una emergencia.

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.