17 de agosto de 2026

Punto de vista

ARQUITECTURA PARA TODOS

Jose Domingo Peñafiel 

En carta al diario, el arquitecto Alberto Collados, con ironía y algo de razón, hace una relación entre “buena arquitectura” y “arquitectura para arquitectos” que busca el regocijo de sus pares y deja de lado lo que requieren los no arquitectos. Pasa también con otras disciplinas. En redes sociales y en publicaciones, en las artes, en música, en pintura, en literatura, incluso en ciencia, en tecnología y en filosofía hay señales dirigidas a sus pares, lo que es positivo y necesario. En el caso de la arquitectura, hay otra dimensión que sí llega en profundidad a los no arquitectos. Arquitectura social, institucional, recreacional o la que sea: el profundo efecto que produce la buena arquitectura en el alma de las personas. La belleza de la construcción y del espacio que contiene, el aporte del edificio al entorno, la calidad de la vida en su interior, la privacidad y el contacto entre los que la habitan, la relación con el paisaje, etc. Son tantos los beneficios de la buena arquitectura para sus usuarios, que en forma silenciosa puede elevar su calidad de vida a niveles insospechados.

Con 25 años de historia, nos hemos ganado un espacio importante para la representación de los arquitectos en el debate público y frente a la autoridad. Buscamos tener una voz nítida y respaldada técnicamente, queremos llegar con nuestro mensaje a la opinión pública, y ser capaces de construir una red amplia de vínculos con la sociedad.