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PABLO LARRAÍN, PASTPRESIDENT DE AOA: “UNA CIUDAD QUE SE CONGELA, ES UNA CIUDAD QUE SE MUERE”



“Incertezas jurídicas: aspectos políticos, administrativos, normativos y de comunicación” fue el nombre del panel en el que Pablo Larraín, pastpresident de AOA, participó en el contexto del 2° Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias de Chile 2018, el pasado 11 de julio en CasaPiedra.


Larraín se hizo parte de una discusión en la que también participaron Carmen Paz Cruz, socia en Goldberg & Lagos Abogados, y Marcos Camsen Shapira, vicepresidente del Comité Inmobiliario de CChC. La moderación estuvo a cargo de Bernardo Echeverría, presidente del Comité Inmobiliario de CChC.


En un contexto en el que los efectos de una dispar voluntad normativa por parte de la autoridad pública y la falta de planificación unitaria están impactando en el funcionamiento de las ciudades y en sus proyecciones de crecimiento inclusivo, el pastpresident de AOA destacó que no es la industria inmobiliaria la que está amenazada, “sino que toda una forma de vida”.


“Producto de todas estas interferencias entre estamentos del Estado, las ciudades no pueden seguir creciendo. Es lo que está pasando particularmente en Valparaíso, donde las modificaciones que se han promulgado hacen que la ciudad se congele. Y una ciudad que se congela, es una ciudad que se muere”, comentó Larraín.


El arquitecto subrayó que el caso de la ciudad puerto es aplicable a casi todas las comunas de Santiago, las que han crecido irregularmente y de acuerdo a una discrecionalidad de los gobiernos locales. “Es importante entender de dónde vienen las exigencias que empujan a las autoridades a tomar acciones que, muchas veces, van en contra de los mismos ciudadanos. El dónde se radica la capacidad para tomar decisiones que vayan en beneficio de la comunidad es un tema que estas mismas autoridades deben trabajar”, explicó.


La complejidad del fenómeno normativo se ve intensificada por la resistencia ciudadana, la que muchas veces atenta contra las mismas comunidades. Los vecinos, afirmó el pastpresident de AOA, toman decisiones que sienten van en su defensa, pero que en verdad limitan la proyección de habitabilidad de sus mismas familias en el mismo territorio. “Eso no va a pasar en la medida que no le demos opciones a la gente que está llegando a vivir en esos barrios y que el bolo de constructibilidad esté siendo continuamente restringido, con todas las modificaciones a los planos reguladores que conocemos”, señaló.


Con esto, siguió Larraín, “lo único que se hace es encarecer la vivienda y otros productos inmobiliarios”. En la búsqueda de soluciones, el profesional propuso que hay que poner a la ciudadanía completa como centro de la discusión. “Desde el punto de vista de los arquitectos, debemos partir en un cara a cara verdadero con todas las personas que viven en las comunas y puntos neurálgicos de las ciudades y no solo con las comunidades de barrios específicos donde se construyen los proyectos”, apuntó.


Para graficar esta idea, Larraín comentó la incidencia en California de la organización YIMBY (acrónimo que, en español, significa “sí en mi jardín»), una tendencia contraria al famoso NIMBY (“no en mi jardín”) vinculado al rechazo local para iniciativas que traen beneficio a las ciudades en su conjunto.


Entendimiento para avanzar

Asimismo, el pastpresident de AOA habló sobre las deudas pendientes en la responsabilidad de la planificación urbana, especialmente relacionadas a la desactualización de los planes de ciudades complejas y conurbaciones, como lo es el Plan Regulador Metropolitano de Santiago. Asimismo, reconoció los avances de la última década, especialmente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, que es parte de una política continua de tres gobiernos y del que AOA es parte desde este año.


Larraín llamó a replicar este tipo de iniciativas, particularmente en una realidad en la que la planificación no está centralizada. “Necesitamos preguntarnos cuál es el modelo de ciudad que, como habitantes de este país, queremos implementar”, subrayó.


“Debemos preguntarnos dónde vamos a colocar las densidades y dónde vamos a colocar los usos mixtos, que son los que generan mayor valor en la calidad de la vida urbana y no siempre se entiende así. Cómo vamos a recuperar zonas que, siendo industriales dentro del círculo de Américo Vespucio, hoy no tienen norma para avanzar en vivienda o en otros destinos”, profundizó Larraín.


Ante estos desafíos, el representante de AOA explicó que los gremios involucrados se han organizados para avanzar en el entendimiento de la situación general y de generar propuestas que puedan ser útiles para el gobierno central. “Existe un consenso grande, en términos de los actores de la ciudad, de que estamos bajo amenaza en un proceso que se seguirá profundizando”, advirtió, por lo que hay que “establecer procesos para ver cómo podemos seguir desarrollando nuestras ciudades. Hay que generar un acuerdo, liderado por la autoridad pública e integrado por los privados y la ciudadanía organizada y capacitada, para avanzar en un camino de solución”.