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Claudio Castro: “La participación ha sido motor en cada iniciativa comunal que hemos implementado”


Las últimas elecciones que convocaron el voto de la sociedad de Chile son cruciales para el país en diversos sentidos. Uno de ellos es el profundo reordenamiento territorial que supone la histórica introducción de la figura de las y los gobernadores regionales, cuyas funciones y gestión inéditas podrían definir el camino de los anhelos de la descentralización, la planificación urbana y la participación ciudadana.


En este nuevo escenario, los gobiernos locales juegan un papel fundamental, pues son los llamados a definir las políticas que aseguren un desarrollo de sus barrios de forma sustentable, participativa y comprometida con la mejora de la calidad de vida de sus habitantes. En esta entrevista, el alcalde reelecto con un 92,7% de los votos en Renca, Claudio Castro, detalla cuáles son las principales estrategias para los próximos cuatro años para la actualización e integración de los instrumentos de regulación territorial de esta comuna de Santiago.



Como alcalde reelecto de la comuna ¿De qué forma espera impulsar el desarrollo urbano y de infraestructura en el periodo que se inicia?


Renca cuenta con un Plan Regulador comunal vigente desde 1984 y, ante el anuncio de grandes proyectos como lo es la línea 7 del Metro, como municipio nos embarcamos en un proceso de participación ciudadana para la actualización de este instrumento de planificación, de modo que el desarrollo urbano sea lo más responsable posible.


Actualmente, nos encontramos en la etapa final de un proceso de actualización del Plan Regulador Comunal de Renca, por lo que en los próximos años vamos a comenzar a ver cómo esta nueva regulación, que limita las alturas en la comuna y busca regenerar algunos sectores deteriorados, va tomando forma. Por otra parte, queremos llevar a cabo un nuevo proceso de participación ciudadana para contar con un Plan de Inversiones de Infraestructura de Movilidad y Espacio Público, que va a permitir asociar iniciativas de inversión con el ordenamiento propuesto en el Plan Regulador.


Además, tenemos un programa ambicioso en cuanto a inversión en proyectos de recuperación de espacios públicos, mejoramiento de viviendas y generación de centros de servicios dentro de la comuna. Con estas acciones, esperamos contribuir a la justicia territorial y a un desarrollo urbano equilibrado y sostenible.


En el plan de desarrollo comunal de Renca (2020-2024) se menciona el objetivo de lograr la comuna que todos sueñan: orgullosa de sus tradiciones e identidad, con barrios limpios, verdes y seguros ¿Cómo contribuirá la planificación territorial a este fin?


Dichos conceptos son los que hemos ido trabajando desde el inicio de nuestra administración dentro de un enfoque comunitario que queremos seguir proyectando y consolidando en el tiempo. Durante los últimos cuatro años, hemos avanzado en planes para la comuna completa, como el Plan de Desarrollo Comunal o el Plan Regulador, que nos entregan lineamientos generales, así como también con algunos proyectos de importancia comunal y metropolitana, como iniciativas para el Parque Metropolitano Cerros de Renca, el Parque Las Palmeras o el Centro Cívico.


Ahora, nuestro objetivo es continuar con el desarrollo de planes barriales. Estos planes nos permitirán, por una parte, definir en conjunto con la comunidad cuáles son los aspectos de cada barrio que generan identidad y que deben ser preservados por medio de la planificación y, por otra, determinar cuáles deben ser las prioridades de gestión e inversión en cada uno de ellos.


Al desarrollar planificación territorial ¿Cuán importante es incorporar la visión de los vecinos y las comunidades para definir proyectos y líneas de acción?


La participación ciudadana ha sido el motor en cada iniciativa comunal que hemos implementado. Es esencial que las prioridades y proyectos surjan desde un diálogo con la comunidad. Primero, para que las propuestas y la acción municipal sean pertinentes y se concentren en las necesidades más sentidas de las vecinas y vecinos y, segundo, porque si los proyectos surgen desde las ideas priorizadas por la comunidad son más sostenibles, generan un sentido de pertenencia y se mantienen mejor en el tiempo.


¿Por qué el Plan de Desarrollo Comunal tiene entre sus cinco ejes-junto al social, económico, medioambiental e institucional- el desarrollo urbano? ¿Cómo conversa este eje y sus acciones con el déficit en vivienda detectado en el mismo instrumento?


El desarrollo urbano es clave para combatir la desigualdad. Este eje está directamente relacionado con la necesidad de ofrecer soluciones a quienes no han podido acceder a la vivienda digna, ya que para una buena calidad de vida, se requiere que las viviendas cumplan con estándares mínimos, pero también que los barrios en los que se insertan cuenten con servicios cercanos, sean caminables, bien conectados y provean acceso a áreas verdes bien mantenidas, entre otras cosas.


No sirve avanzar solo en superar el déficit comunal en vivienda, sin pensar en los nuevos barrios que tenemos que construir y cómo recuperar los que no contemplaron un espacio público adecuado o mixtura de uso de suelos al desarrollarse.


En el Plan de Desarrollo Comunal existe un apartado con problemas críticos y áreas/objetivos estratégicos como viabilidad local y urbanización, infraestructura, movilidad y transporte público, desarrollo urbano y planificación ¿Cómo se vincula este trabajo con los instrumentos de desarrollo de la región y con las necesidades expuestas por las comunidades?


El rol de la región es clave, especialmente ahora que contaremos con un gobierno regional completamente definido por elección popular. Los nuevos gobernadores tienen el desafío de buscar alternativas para contar con más facultades y recursos que son claves para atender las necesidades de las distintas comunidades y mejorar los estándares en un trabajo que va de la mano con los municipios.


También debemos considerar recursos como los que se transfieren a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional y que permiten a los municipios hacer inversiones en espacios públicos o equipamiento. Ambos aspectos inciden directamente en la calidad de vida de las personas y son necesidades expresadas por la comunidad.