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CHC - Consejos y datos útiles para diseñar fachadas ventiladas con porcelanato de 3.5 mm


La fachada ventilada es una solución perimetral que considera el distanciamiento entre el cerramiento del edificio y la piel de terminación mediante una estructura de soporte, generando una cámara de aire que permite su ventilación. Esta operación permite un efecto chimenea que activa corrientes de aire por convección, mejorando el aislamiento acústico y térmico del edificio, aumentando su eficiencia energética.


Por su naturaleza y fabricación de prensado por laminación, el porcelanato de 3.5 mm es una excelente opción de revestimiento de fachadas ventiladas. Su alta resistencia a la intemperie, estabilidad dimensional y liviandad reducen los requerimientos de estructura de soporte. Pesa 3 veces menos que un porcelanato tradicional y permite grandes formatos, reduciendo la cantidad de juntas. Entrega además una alta resistencia a los impactos, y una baja mantención a lo largo del tiempo.


¿Cuáles son los componentes de una fachada ventilada?

Las fachadas ventiladas se componen, desde el interior al exterior del edificio, de un soporte, aislante, cámara de aire (cavidad entre el aislante y el revestimiento), sistema de anclaje y revestimiento.


En este detalle vemos una fachada ventilada con grapas ocultas. Sin embargo, en la actualidad existen sistemas de fijación aún más eficientes y estéticamente limpios, como el 'anclaje químico' presentado al final de este artículo.


(1) Revestimiento (2) Grapa (3) Aislante (4) Soporte (5) Perfil T (6) Ménsula (7) Anclaje


¿Por qué utilizar porcelanato de bajo espesor en fachadas ventiladas?


Porque son piezas modulares, livianas y fáciles de instalar y reemplazar, las fachadas ventiladas de porcelanato tipo Coverlam ofrecen prestaciones de alto estándar técnico y estético, manteniendo sus características y su aspecto físico durante toda su vida útil.


Frente a la exposición al agua, Coverlam presenta un desempeño eficiente en exterior, con una absorción de agua menor al 0.1%, con alta resistencia a las heladas, al calor extremo y también al choque térmico. En caso de incendio, su reacción al fuego se mueve entre el A1 (para espesores de 5.6 mm) y el A2 s1, d0 (para espesores de 3.5 mm). Es decir, es un material no combustible, de humo de baja opacidad y que no genera la caída de gotas o partículas inflamadas.


Para potenciar estas cualidades, es posible aplicar un recubrimiento de Dióxido de Titanio, llamado H&C Tiles, que entrega a la placa características autolimpiantes y bactericidas, gracias al efecto de la oxidación que produce el Dióxido sobre las partículos orgánicas que ensucian una fachada. Esto permite eliminar malos olores y generar oxígeno activo al entrar en contacto con los rayos UV, asegurando su durabilidad y su baja mantención, en relación a otros materiales de revestimiento.

¿Cómo funciona el 'efecto chimenea'?

El efecto chimenea consiste en la ascensión de aire y gases calientes por el conducto producto de la diferencia de densidades con respecto al aire y gas que lo rodea. Este efecto se da principalmente en verano, mientras que, en invierno, la fachada ventilada aporta estabilidad térmica actuando como un acumulador de calor. De esta forma, contribuye a que el calor interior se mantenga más estable.


¿Cómo asegurar que la cámara de aire funcione correctamente?

Para permitir el correcto funcionamiento de la cámara de aire, se deben considerar al menos 2 centímetros libres entre sustratos y no deben existir elementos que obstruyan los canales de ventilación. Estos deben ser siempre verticales


¿Cómo puede medirse la efectividad de una fachada ventilada?

Su efectividad se mide utilizando directamente las fórmulas de la norma o modelando el comportamiento térmico del edificio en un software, por ejemplo, a través de Designbuilder. Para su cálculo en Chile se utiliza la norma NCh853-2007: Acondicionamiento térmico – Envolvente térmica de edificios – Cálculo de resistencia y transmitancia térmica. En el caso de Coverlam, se realizó un estudio externo específico que concluyó un ahorro entre 15% y 19% en la energía necesaria para climatizar un edificio de oficinas en Santiago de Chile.


Se recomienda estudiar su funcionamiento caso a caso, porque influyen variables como la ubicación geográfica, las condiciones climáticas, la estructura y materialidad de los cerramientos, entre otros. Sin embargo, independiente de su situación específica, las fachadas ventiladas entregan contribuciones probadas en el ahorro energético durante todo el año, y si se realizan las mantenciones adecuadas, su durabilidad es indefinida.


¿Qué tipo de anclaje se recomienda?

El sistema de anclaje químico es uno de los sistemas con mayor poder de adherencia para fachadas ventiladas, garantizando una durabilidad de hasta 50 años de vida útil y un funcionamiento efectivo bajo condiciones climáticas drásticas, como temperaturas entre -40° y 90° C. El sistema funciona sobre una variedad de sustratos, a través de químicos adhesivos que unen el revestimiento cerámico con la superficie de soporte. Para el caso tomado como referencia, el adhesivo consta de 4 componentes, los que deben ser aplicados secuencialmente, tal como es recomendado por sus fabricantes.