Yves Besançon: “La gran deuda de la arquitectura nacional es la integración social”

12 mayo, 2016

Para discutir respecto del buen momento que vive la arquitectura nacional, los desafíos pendientes en torno a la planificación de las ciudades y cómo ha ido evolucionando la oficina de arquitectura ABWB a través de los años, hablamos con el arquitecto y académico Yves Besançon, quien además es Past President de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA).

YB en EMB
Yves Besançon, socio de ABWB y past president AOA.

¿Qué piensa del actual momento por el que atraviesa la arquitectura chilena?

Creo que está en un muy buen pie. En los últimos años, Chile ha tenido reconocimiento internacional respecto de varios de nuestros arquitectos, algunos muy promisorios y otros consagrados, como por ejemplo Alejandro Aravena, que ganó el premio Pritzker este año, muy merecidamente por su discurso arquitectónico. Este galardón no solo premia obras, sino que a arquitectos con pensamientos que vengan, en cierto sentido, a revolucionar y remecer el ambiente arquitectónico para que la arquitectura sea considerada como algo que valga la pena de tomar en cuenta, de manera que a través de ella, podamos mejorar la situación de los países y su gente.

Se suma a ello el nombramiento de Aravena como curador de la Bienal de Venecia…

Justamente. Esta Bienal de Venecia es la N° 15 y es la más importante del mundo en lo que a arquitectura se refiere. Este no es un evento al cual van arquitectos a mostrar sus obras, sino más bien trata de cómo se plantea un país, un arquitecto o un grupo de arquitectos frente a una determinada temática. Este año Aravena tiene como lema lo que se conoce como Reporting from de Front (Reportándose desde el Frente), pero él lo toma como desde el frente de batalla; él dice que los arquitectos debemos dar muchas batallas para vencer a la pobreza, el ex-terminio, el exilio, los campos de concentración, todo desde la trinchera. Dicho esto, hay muchos otros arquitectos que han obtenido grandes premios como Gonzalo Mardones, miembro de honor de la AIA, o Smiljan Radic, por ejemplo, quien fue seleccionado para hacer el Serpentine Pavilion en Londres. En resumen, creo que nuestra arquitectura está en un muy buen pie.

¿Existen otros arquitectos emergentes que están haciendo obras interesantes?

Efectivamente, también existe otro gran grupo de arquitectos y profesionales emergentes que hace la mayoría de los proyectos, por ejemplo, de viviendas. Hay que pensar que la vivienda es prácticamente lo que llena las ciudades, mucho más que los museos, las casas de gobierno, las bibliotecas o los grandes edificios y rascacielos. Generalmente las viviendas o edificios de viviendas, conforman barrios y en eso también yo diría que los arquitectos chilenos han sabido dar una respuesta adecuada, tanto en viviendas sociales como en viviendas medias o más altas.

Planificación urbana

¿Qué opinión le merecen nuestras ciudades, en cuanto a su planificación?

Desde hace 50 años, nuestras ciudades han carecido de planificación urbana. De hecho, recién en el Gobierno pasado, del Presidente Piñera, se formó la Comisión de Planificación Urbana, que la Presidenta Bachelet continuó como política de Estado con el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano. Un país que no tiene planificación urbana no va a tener buenas ciudades en el futuro. Las ciudades están creciendo más rápido que la misma manera de hacer las normas, ¿entonces qué era lo que teníamos?: ciudades normadas y ciudades reguladas, pero no planificadas. Ahora, a través de esta comisión gubernamental, que preside Luis Eduardo Bresciani, se está pensando en cuáles van a ser las condiciones que queremos para que crezcan, se densifiquen o planifiquen nuestras ciudades y trama urbana.

¿Cómo se vincula la planificación con el actual rol de la arquitectura?

Ha ido cambiando porque nuestro país ha pasado por varias etapas distintas. Diría que las actuales generaciones de arquitectos se han dado cuenta de que con poco se puede hacer mucho; en otras palabras, no se necesita de grandes inversiones para poder lograr buenas soluciones. Por ejemplo, los errores que cometimos en los años ‘90, de priorizar la cantidad por la calidad, desencadenó que se hicieran viviendas sociales dispuestas fuera de la ciudad, lejos de todos los servicios. Los arquitectos de hoy se están dando cuenta de que la planificación urbana debe ir de la mano con la integración social. No podemos seguir haciendo lugares para que vivan los pobres, otros para que vivan los más o menos ricos y otros para que vivan los ricos, cada uno en su ghetto, sin ningún contacto. A modo de ejemplo, en París es obligatorio considerar un porcentaje de vivienda social en los desarrollos inmobiliarios que se hagan en cualquier comuna y si esa comuna no los quiere tener, debe pagar fuertes sumas de dinero para que el Estado desarrolle espacios públicos y garantice calidad de vida. Entonces, creo que la manera de que la brecha se vaya acortando está en que hagamos mejores proyectos, mejores ciudades, mejor planificación y que hagamos realmente ciudades más justas e integradas.

View of Santiago de Chile with Los Andes mountain range in the back
ABWB lideró el proyecto Costanera Center.

Arquitectura y construcción

¿Coincide en que hoy se construye mejor que antes?

Desde el punto de vista de los constructores, diría que Chile es un país que tiene una estupenda ingeniería y una muy buena arquitectura y construcción, y eso quedó demostrado en las últimas pruebas que hemos tenido con los terremotos de 1985, 2010 y, más recientemente con el que afectó a Arica, Parinacota y Tarapacá en 2014. Los avances que se han producido, tanto en ingeniería, arquitectura y construcción, tienen que ver con estas pruebas, porque nuestras ciudades son un tubo de ensayo en vivo y en directo. Respecto de si la construcción ha mejorado, lo ha hecho muchísimo, siendo ejemplos de ello que todas las oficinas prácticamente están integrando el sistema BIM y REVIT, y la gran mayoría de las constructoras chilenas están especializadas y han modernizado sus sistemas.

¿En qué proyectos se encuentran trabajando como oficina?

Somos una oficina que siempre trabaja con proyectos muy grandes que no se terminan nunca. Por ejemplo Clínica Dávila, es un proyecto grande que lo estamos haciendo hace 12 años y todavía nos quedan muchos edificios por construir. Con Clínica Santa María pasa lo mismo: estamos trabajando desde hace 20 años con ellos y seguimos haciendo nuevos edificios y mejoras. Con Horst Paulmann, llevamos 28 años trabajando, ya que los proyectos no son rígidos, son absolutamente flexibles y deben irse ajustando a las nuevas necesidades. Ahora estamos proyectando en Alto Las Condes trece restaurantes nuevos en la parte de Mirador del Alto. Además, estamos construyendo nuevos proyectos como un mall en San Fernando para Vivo Corp, y estamos empezando a construir uno en Coquimbo también para Vivo Corp. También hemos seguido haciendo edificios corporativos de oficina, que nos encantan, donde acabamos de terminar el Security 2 para Vida Security y un edificio de oficinas para Corpgroup, entre otros proyectos como hoteles e interiorismo. Los hoteles han sido también una de nuestras especialidades, como el Hyatt, el Ritz Carlton, el Hotel Miramar y el Intercontinental Garden Tower. Actualmente estamos trabajando en cuatro nuevos hoteles en Santiago, Arica, Concepción y Concón, este último con la Oficina de Flaño Núñez Tuca.

¿Cómo les impactó trabajar en un proyecto como Costanera Center?

Es un proyecto que llevó muchos años, estuvo seis años parado y luego se reinició. Es un proyecto en que por momentos trabajaron 20 personas de nuestra oficina, y era como un acordeón, que se agrandaba y se achicaba porque dependía de lo que nos iba pidiendo el mandante. Con este proyecto, una de las cosas que hemos aprendido con el tiempo, es a ser flexibles, a crecer y a reducirnos sin que se nos produzca un desastre en la oficina. Por otro lado, nos impactó mucho aprender a hacer un proyecto mixto complejo. Son 700 mil m² y coordinar las 36 especialidades que tiene para que los planos fuesen todos coherentes y el constructor no tuviese que estar construyendo y demoliendo: nos enseñó mucho cómo organizarnos y a trabajar en equipo.

ABWB: Protagonista y testigo de la historia arquitectónica

La oficina fue fundada por Ernesto Barreda y Sergio Alemparte en 1953, socios que la empujaron con un lema que era su máxima preocupación: eficiencia y cumplimiento. Con los años se integró Manuel Wedeles, Yves Besançon (José Gabriel Alemparte socio hasta el año 2000) y posteriormente Amalia Barreda, junto con un equipo de asociados que trabajan hace más de 20 años. “En estas más de seis décadas hemos evolucionado y hoy, de llegar a ser la oficina más grande de Chile, estamos tratando de empequeñecernos, porque estos barcos muy grandes son complicados de llevar adelante en el sentido de mantener el control”, comenta Besançon. Además, el socio principal de esta oficina nos dice que ABWB (Alemparte, Barreda, Wedeles, Besançon arquitectos y asociados) cumple 63 años, aniversario que enfrentan con un socio menos, ya que hace dos años murió Ernesto Barreda.

Durante su larga experiencia, ABWB ha sido protagonista y testigo de la historia arquitectónica de Chile y el mundo. De esa manera, sus obras han sido ejecutadas principalmente a lo largo del país, pero también en Bolivia, Paraguay, España, Estados Unidos, Perú y Colombia.

Revisa la entrevista publicada en EMB Construcción.