White O: la casa que Toyo Ito desarrolló en la costa de Chile

18 marzo, 2013

La idea era ésta: 64 arquitectos que en ocho etapas desarrollasen una casa a su estilo, sin intervención de clientes . Fue lo que pensó el empresario y dueño de la tienda Interdesign , Eduardo Godoy, al dar pie al proyecto arquitectónico Ochoalcubo. La iniciativa completó su primera etapa entre el 2005 y el 2006, con la participación de destacados hombres de la arquitectura local, como Mathias Klotz y Cecilia Puga.

En este mismo proyecto participó el ganador del premio Pritzker 2013, Toyo Ito (71), cuando en el 2009 desarrolló la casa ubicada en el balneario de Marbella, en la Quinta Región: la llamó White O. Este es el primer y único proyecto que el japonés ha desarrollado en América.

Según el arquitecto Patricio Mardones, quien también participó de Ochoalcubo, no fue sólo la amistad que Toyo Ito mantiene con algunos chilenos lo que lo motivó a trabajar acá: “Su interés por este país se da también por las realidades sísmicas que compartimos como naciones unidas por el océano Pacífico.”. Fue el propio Godoy, director de Ocho al Cubo, quien lo invitó a participar de este proyecto, que abrió la posibilidad de una etapa internacional de Ochoalcubo.

La construcción, de 370 metros cuadrados, emplazada en la Quinta Región, es una respuesta a White U, la casa que Toyo Ito le construyó a su hermana mayor en 1976, cuando le pidió un lugar para tener más contacto con su familia y la naturaleza. White O es muy distinta: es circular, tal como su nombre indica. Su exterior es blanco, posee techo plano y paredes perpendiculares.

Para la arquitecta que participó en la primera etapa de Ochoalcubo, Cecilia Puga, la obra de Toyo Ito es simplemente “espectacular”: “Lo que me parece interesante de White O es su relación con el paisaje, sin ansiedad hacia ‘la vista’, es una casa de gran calidad espacial y clara en la manera de organizar los recursos disponibles.”

Según Sebastián Gray, arquitecto y profesor de la Universidad Católica, Toyo Ito es lo que se podría llamar “un muy buen representante de una arquitectura discreta y mucho menos suntuosa”.

Fuente: La Tercera