Valparaíso: las razones que explican el aumento de la plusvalía en los cerros

1 abril, 2013

El negocio inmobiliario desde hace un buen tiempo no solo es propiedad de sectores privilegiados de Viña del Mar. Y es que Valparaíso ha incrementado la plusvalía de sus cerros, elevando el valor de las construcciones a niveles jamás pensados en décadas pasadas. Influenciado por la estructura y diseño de los inmuebles, además de excelentes vistas a la bahía, el Puerto se ha convertido en un lugar apetecido por quienes buscan una propiedad.

Pionero en este sentido fue el cerro Alegre, donde no es raro encontrar casas y departamentos cercanos a las 4 mil UF. Pero lo que parecía exclusivo de este tradicional cerro porteño al poco tiempo se fue traspasando al resto. Propiedades de los cerros Concepción, Yungay, Bellavista y Playa Ancha (principalmente del sector Gran Bretaña) se han convertido en demandados inmuebles.

Factores

“Son varios los factores que definen la plusvalía de estos sectores, entre ellos el más importante es la arquitectura de las casas, seguido del tamaño de éstas, las enormes inversiones que se han hecho en algunas de estas zonas, sumado a la cercanía a los hoteles, bares y almacenes”, afirmó Patricia Sepúlveda, reconocida corredora de propiedades con vasta experiencia en la materia.

“Los sectores patrimoniales tradicionales como los cerros Alegre y Concepción se transformaron en interesantes lugares de inversión vinculados al turismo, la hotelería, restaurantes, etc. Esto por el creciente aumento de turistas nacionales y extranjeros que llegan constantemente a Valparaíso. Con el paso de los años estos sectores se han consolidado fuertemente, lo que ha motivado que comiencen a desarrollarse proyectos de inversión turística e inmobiliaria en cerros cercanos con excelentes características, como en los cerro Yungay, San Juan de Dios Bellavista”, comentó el arquitecto experto en plusvalía Cristián Barrientos.

Perfil del comprador

Patricia Sepúlveda precisa que no existe un perfil definido para los compradores que buscan hacerse de estas propiedades, sino que “hay de todo: inversionistas, parejas jóvenes con proyectos para establecer hostales, gente que se traslada desde la capital y muchos que optan por Valparaíso por la cercanía que tiene con Santiago”.

Este último factor mencionado deja en evidencia que son muchos los que compran casa en Valparaíso como segunda vivienda, huyendo los fines de semana de la capital. Algo que también afirma Barrientos al definir el perfil de los interesados en propiedades nuevas:

“Es un comprador muy culto, bien informado, que le interesa el buen diseño, es vanguardista, ya que valora también las nuevas propuestas y su relación con lo patrimonial. Este comprador busca un estilo de vida distinto a los proyectos masivos de casas o grandes torres, valora la exclusividad y la diferenciación”, afirma.

En este sentido, agrega que “estas características se dan tanto en compradores que viven en Valparaíso y que buscan consolidar su proyecto de vida en la ciudad, como también en compradores que buscan su segunda vivienda y también inversionistas”.

Precios normales

Lo que llama bastante la atención es el precio de estas propiedades (sobre los $ 90 millones), una cifra bastante elevada para una vivienda en un cerro porteño. Sin embargo, uno de los factores que influyen son las grandes dimensiones de estas casas. “Las casas si son de 400 a 900 m2 sin duda que valen más de 4.000 UF”, comenta Sepúlveda, descartando de plano una posibilidad de especulación inmobiliaria. “Estos valores no se han modificado desde hace al menos diez años”, aseguró.

En tanto, Cristián Barrientos no cree que en ciertos sectores de Valparaíso se estén produciendo indicios de burbuja inmobiliaria, consignando a su vez que el aumento de los precios se encuentra en un marco bastante acotado.

“Es absolutamente normal que los precios se incrementen en el tiempo, sobre todo considerando el fuerte aumento de la demanda por vivir en sectores consolidados de la ciudad, el aumento de la inversión vinculada al turismo y esto relacionada a la limitada oferta de suelo que hay en Valparaíso. El aumento de precios por sí mismo no implica indicios de burbuja inmobiliaria, son diversos factores los que en su conjunto pueden generan estos procesos económicos. En este sentido, no se ven señales de burbuja inmobiliaria en Valparaíso”, comentó.

En la mira

Pero la oferta en los cerros de Valparaíso continúa y en el horizonte ya se divisan algunas alternativas que con el correr del tiempo verán incrementada su plusvalía.

La corredora Patricia Sepúlveda ya tiene a su candidato. “El cerro Artillería, aunque casas antiguas de ese valor hay en casi todos los cerros de Valparaíso”, afirma. Además, cree que Valparaíso no es una buena plaza para la construcción de edificios con ventas por sobre las 4 mil UF. “Proyectos de departamentos a esos valores, pienso que aún no está preparado”, comentó.

Sin dudad que se trata de un proceso, que a juicio de Barrientos, lentamente se está expandiendo a otros cerros de la ciudad.

“El crecimiento de la demanda y el aumento del precio del suelo en los cerros tradicionales han generado un aumento en la demanda también en otros barrios consolidados de la ciudad, como los ubicados en los cerros San Juan de Dios, Yungay y Bellavista. Es un proceso natural que los precios aumenten progresivamente en el tiempo debido a estas condicionantes. Probablemente a mediano plazo veamos precios que bordeen las 4.000 UF”, finalizó.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso