Tras varios intentos, aprueban diseño de restauración del muelle Vergara de Viña del Mar

31 mayo, 2013

Proyecto anunciado varias veces y nunca materializado, la recuperación del muelle Vergara, uno de los lugares emblemáticos de Viña del Mar, finalmente está tomando forma y su arquitectura ya está consensuada.

Esta rescatará la fisonomía histórica de la infraestructura, para destinarla en forma exclusiva a la visita de turistas, la pesca deportiva y la instalación de miradores. Un atrio de acceso conectará el muelle con los paseos costeros y ya no tendrá restaurantes o heladerías, solo una cafetería y baños públicos.

“Queremos devolver esta postal a Viña del Mar, y por esto estamos elaborando el diseño de las reparaciones para licitar las obras a fines de año”, subrayó la ministra de Obras Públicas, Loreto Silva.

La restauración costará entre $4 mil millones y $5 mil millones, con fondos del Programa de Mejoramiento del Borde Costero de la Dirección de Obras Portuarias (DOP).

Osvaldo Urrutia, director de Planificación del municipio, destacó que tras la selección de la alternativa de diseño estructural y arquitectura del espacio público -que concluirá en octubre-, solo resta afinar detalles y desarrollar la ingeniería.

Para la alcaldesa Virginia Reginato, esta iniciativa rescatará la identidad viñamarina y consolidará la intervención urbana al borde costero. “Hemos recuperado el bordemar en Reñaca y concluido el parque costero desde 15 Norte a Punta Ossa. Con la recuperación del muelle Vergara se inicia la modernización en el tramo entre 8 Norte y los terrenos del ex Sanatorio Marítimo”, dijo.

Luego de 25 años de estar en manos de un privado, en 2005 el municipio asumió su concesión, pero desistió de ella tras conocer el costo de su recuperación. En 2007, la autoridad marítima ordenó su cierre ante el riesgo que representa su deteriorado estado, y la falta de un plan de rehabilitación lo mantuvo en total abandono.

En 2009, la DOP intentó incorporarlo a los programas del MOP, pero la entrega de recursos se condicionó al destino que tendría la estructura.

A fines de 2011 comenzó el estudio de diseño de reparación, que se retrasó por dificultades en los sondajes a las bases del muelle. El análisis de la consultora GHD determinó la necesidad de demoler toda la superestructura y estructura de soporte para reparar los 13 pilotes de hormigón.

Sobre ellos se reconstruirá un entramado de vigas de acero y, a continuación, un piso de madera noble resistente a la humedad y al aire salino. En sus extremos y en el centro tendrá secciones de pavimento translúcido.

Bajo este paseo habrá dos plataformas con acceso por rampas laterales, destinadas a la práctica de pesca recreativa.

La intervención del muelle -que en sus 128 metros de largo y 10 de ancho no tendrá espacio para locales comerciales- lo conectará con su pasado histórico, ya que también considera la recuperación ornamental de su grúa y la demarcación del trazado del antiguo carro ferroviario, construido entre 1894 y 1895 para descargar azúcar y carbón.

Fuente: El Mercurio