Tras 28 años de operación oficial, Providencia evalúa suprimir reversibilidad de Andrés Bello

8 febrero, 2013

“Desde los años 60 se empezó con el tránsito reversible en la avenida Andrés Bello, aunque mediante una metodología bien arcaica”, recuerda el académico en Urbanismo y Transportes de la U. de Cambridge, Marcial Echenique.

Es que la reversibilidad de la costanera capitalina -mediante la cual en horas punta se destinan todas las pistas en un solo sentido- es una medida que se aplica hace décadas. En los 60, Carabineros era la institución que, de vez en cuando, disponía que el tránsito fuera en un solo sentido. Sin embargo, no fue sino hasta 1985 cuando, por medio de la resolución N°59 del Ministerio de Transportes, la medida se hizo oficial.

El objetivo era responder a la asimetría de flujos: por la mañana, era mucho mayor la cantidad de vehículos bajando de oriente a poniente que en sentido contrario. Por la tarde, se daba la situación opuesta.

Un escenario que hoy sería diferente. “Todos los análisis preliminares aconsejan que se elimine la reversibilidad de Andrés Bello durante la hora punta tarde, ya que los beneficios para el flujo que circula por ahí se anulan al llegar a la intersección con calle Suecia, donde se arma un taco”, sostiene el consultor a cargo del plan de mitigaciones viales del Costanera Center, Andrés Villaseca. Enfatiza que hoy la medida está generando una mayor presión para la avenida Providencia.

En estudio

Pese al tiempo transcurrido, son escasos los análisis emprendidos para evaluar la real efectividad de la medida. Por ello, la Municipalidad de Providencia decidió iniciar un proceso de “reflexión” en torno a la reversibilidad, con el fin de “evaluar sus bondades y averiguar si sirve o no”.

Así lo afirma el secretario de Planificación y Coordinación de la comuna, Nicolás Valenzuela, quien cree que la decisión final “estará a más tardar dentro de este primer semestre”.

Valenzuela explica que el último decreto de aplicación de las vías reversibles “corresponde a 2002, pero en este período de más de 10 años no se ha estudiado. Sin embargo, como municipio no queremos hacerlo a la rápida; nos vamos a tomar el tiempo necesario para medir el real impacto en las personas. Queremos hacer urbanismo responsable, contar con información dura y concreta del impacto de las decisiones”.

Y más allá de Andrés Bello, ¿tiene sentido esta medida de gestión vial en la capital? Según Villaseca, “al menos en Santiago, yo no utilizaría la estrategia de reversibilidad en ninguna vía adicional. Es más, utilizaría un esquema de demora inducida para administrar la congestión en lugares sensibles a bloqueo de intersecciones”.

Fuente: El Mercurio