Torres cambian la imagen y la vida de barrio en los cerros de Valparaíso

6 junio, 2013

“Esto no solamente ha sido un atropello. Nos quitaron la vista y ahora estos edificios provocan una especie de tromba de viento que cala los huesos, y hasta ha causado voladuras de techo, con las consiguientes inundaciones durante el último temporal. Es una pena que no haya consideración con quienes hemos estado toda una vida acá”, lamenta Rosa Vallejos, vecina del cerro Barón de Valparaíso. Junto a su casa se levantó una torre de varios pisos que le quitó la vista y la luz solar.

Su queja no es aislada. “Mi casa era asoleada y hoy tengo que encender la estufa todo el día. Simplemente, nos fregaron”, añade Germán Parra, vecino del mismo sector.

Como ellos, otros residentes se quejan por la pérdida de su vida de barrio, el aumento de la congestión en las estrechas calles de los cerros e, incluso, problemas con la presión del agua.

Según un informe del Observatorio Urbano del Ministerio de Vivienda, en los últimos 10 años se han construido unos 50 edificios, con 13.980 departamentos. La mayoría, en sectores como Barón, Placeres, Santos Ossa, Playa Ancha y la avenida Alemania, que cruza todos los cerros que conforman el clásico “anfiteatro”.

Según el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de Valparaíso, Alejandro Vidal, el auge de edificios en los cerros responde a las restricciones impuestas por el plan regulador actual. “Hay una protección del casco histórico, que nos parece bien, pero en los cerros hay casas que no tienen una arquitectura especial. Muchas autoconstrucciones tienen complicaciones (…) La mayoría de los que compran en estos edificios son porteños que quieren vivir en la ciudad, pero que tienen la dificultad de encontrar viviendas porque, como no se permite construir y hay escasez de terrenos, existen muchas dificultades”, señala.

El seremi de Vivienda de Valparaíso, Matías Avsolomovich, dice que un nuevo plan regulador comunal, que está en formulación, podría subsanar estos problemas. “La ciudad puerto ha estado sometida en los últimos años a una serie de conflictos producto de una falta de planificación urbana, por lo que urge actualizar su principal instrumento territorial. Esperamos que podamos tener un proceso impecable, con una participación ciudadana temprana, donde puedan primar los intereses comunes por sobre los particulares”, concluye.

Fuente: El Mercurio