Revisión del Plan Regulador de Viña

21 febrero, 2013

Cinco concejales de Viña del Mar han expresado, en declaraciones a este Diario, su preocupación por ciertos proyectos inmobiliarios que alterarían la fisonomía tradicional del sector Recreo de la ciudad.

Esta inquietud refleja la preocupación que existe ante situaciones similares que se presentan en diversos sectores de la comuna y que han llevado a plantear a los mismos concejales la necesidad de revisar las normas del actual Plan Regulador, que data del año 2003.

Cabe destacar en este caso la transversalidad política del grupo de concejales opinantes, lo cual deja de manifiesto que se trata de un tema que reflejaría el pensamiento de amplios sectores de la población.

La preocupación por las diversas expresiones del desarrollo urbano -construcción en altura por ejemplo- no es exclusiva de Viña del Mar. Se ha planteado con fuerza en Valparaíso ante algunos proyectos y también en comunas del Gran Santiago.

En el caso concreto de la Ciudad Jardín existe el fundado temor que la alteración de sectores no protegidos, afecte la fisonomía tradicional de la comuna.

Por otra parte, muchos emprendimientos generan, como efecto no deseado, flujos de tránsito que contribuyen a la creciente congestión que afecta a la comuna.

Esta realidad local y nacional es la que se ve reflejada en la posición de los concejales viñamarinos que postulan modificar las normas actuales sobre urbanismo y construcción en la ciudad.

Con todo, el proceso es largo pero necesario. Largo en lo administrativo, pues debe sortear varias instancias locales, regionales y nacionales. Largo, además, pues debe considerar la opinión de diversos sectores, y en este punto es importante la participación ciudadana y de entidades gremiales junto a criterios técnicos correspondientes a diversas disciplinas.

Y, finalmente necesario, pues el instrumento regulador debe compatibilizar los aportes del desarrollo con un crecimiento armónico que respete las características propias de la ciudad y cautelen, mirando el futuro, la calidad de vida de sus habitantes.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso