Revestimientos: mejorar el desempeño y aportar identidad a los proyectos

1 octubre, 2015

Hoy, las innovaciones tecnológicas permiten que los revestimientos provean una mejor aislación térmica, mayor resistencia a los sismos y abran las opciones en materialidades y apariencia.

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Muros más eficientes respecto de la temperatura y el uso de la energía, con un mejor desempeño sísmico y mayores opciones para añadir belleza a los proyectos son las principales tendencias que el desarrollo tecnológico ha propiciado para los revestimientos que se utilizan actualmente.

El desempeño está determinado, tanto por la eficiencia energética como por la seguridad ante los movimientos sísmicos. Respecto de temperatura, hoy se busca que los niveles de aporte calórico hacia el interior o la pérdida desde el interior puedan ser minimizados. En cuanto a seguridad, las innovaciones intentan evitar el desprendimiento de revestimientos que tradicionalmente se adherían a las fachadas con morteros -pizarras, enchapes de ladrillo o piedra-, que se ubican a grandes alturas y representaban un riesgo ante los sismos.

Innovaciones tecnológicas

Según explica Pablo Larraín, vicepresidente de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), se han desarrollados sistemas basados en el uso de aislapol de alta densidad -un poliestireno expandido-, que va adherido con un producto químico directamente a la fachada. Luego se coloca una malla de fibra y sobre ello se pueden aplicar distintos materiales.

El que más se usa es una pintura elastomérica, que soporta de forma óptima los movimientos del edificio. “Esta tecnología tiene la ventaja de la flexibilidad en cuanto evita las grietas, acompaña los movimientos y permite reparar la fachada en forma simple. Además, provee aislación térmica: impide que entre en exceso el calor y que se pierda la temperatura que los sistemas de climatización generan en la vivienda”, sostiene.

Por su desarrollo, también es posible añadir a estos sistemas revestimientos tipo enchape, que se ajustan con kits de soporte específicos. “Sobre ellos se coloca una grilla que lleva guías para montar enchapes de ladrillo, piedra, porcelanato u otros”, añade. Otros sistemas utilizados hoy, principalmente en países desarrollados, son las fachadas ventiladas, compuestas por varias capas, donde se realiza la impermeabilización del muro estructural, a través de una membrana y permite la suma de una barrera térmica adicional. Sobre este sistema y en base a los anclajes metálicos se ponen rieles para incorporar más elementos.

Según indica el vicepresidente de AOA, una vez armada esa retícula exterior – una grilla metálica con elementos de soporte -, se puede colocar prácticamente cualquier elemento: placas cerámicas y porcelanatos (cerámicos de mayor resistencia) en grandes formatos; productos híbridos entre papel y polímeros; placas de aluminio compuestas y piedra.

“En estos casos, la piedra queda separada de la fachada y permite soportar un sismo al estar adherida a una estructura metálica. Cuando hay un movimiento el peso de las piedras no se carga sobre un mismo punto, sino que el sistema trabaja de forma homogénea, junto con el edificio”, comenta.

Belleza e identidad

Hoy es posible apreciar algunos edificios que aparentemente tienen madera o piedra en sus fachadas; sin embargo, puede tratarse de porcelanatos o planchas de papel y polímeros que recrean estos materiales tan apreciados. Distintos acabados, tonos, tamaños y componentes, permiten adaptarse a diferentes aplicaciones, superficies y climas.

Las condiciones del mercado residencial actual, con disminución en las superficies empujada por el alza en el costo de los terrenos, hacen que se eleven las mejoras en terminaciones, prestaciones y servicios. “Hoy los departamentos son más pequeños, pero vienen mejor equipados. En tanto, por el aumento del costo en la mano de obra, una mejor aislación térmica y mayor resistencia a los sismos permiten que los valores de post venta sean menores con el paso del tiempo”, sostiene el profesional.

La arquitectura actual, altamente competitiva en el mercado residencial, es de tendencia contemporánea y con identidad, afirma Larraín. “Se propician apariencias diferentes y únicas, donde materiales como la piedra y la madera son muy atractivos. Además de buenas terminaciones, la identidad del lugar es altamente valorada”.

Lee la nota publicada en La Tercera.