“¿Retraso respecto de qué? El plan es de 4 años y tenemos buena posibilidad de lograrlo”

14 febrero, 2013

El lunes pasado, el ministro de Vivienda, Rodrigo Pérez, se dirigió hasta Lago Ranco para afinar junto al presidente Sebastián Piñera detalles de la gira de la reconstrucción que comienza este 26 de febrero.

Con cifras en manos, Pérez afirma que es posible cumplir con la meta de reconstrucción al finalizar esta administración, en marzo de 2014. Es más. Advierte que de ser así, Chile se transformará en un modelo mundial en esta materia por la rapidez en la ejecución de las obras. Y a modo de ejemplo comenta que “en Japón tras el terremoto de 2011 a la fecha llevan un 80% de reconstrucción en infraestructura, pero en vivienda no llevan ni el 10%”.

– En términos generales, ¿cuál es el estado de avance de las obras en la reconstrucción?
– Se estima en alrededor de un 86% hacia fines de enero recién pasado. Hay que destacar que la conectividad se ha recuperado en Obras Públicas en un 99%. En salud, se avanzó en la construcción acelerada de nuevos hospitales, se repararon otros 110 con daños menores y 207 postas.En educación, el avance es de un 87%. Lo que es la Onemi hoy en día no tiene nada que ver con lo que era hace tres años atrás. Se creó el Sistema Nacional de Emergencia y Protección Civil y la Agencia Nacional de Protección Civil. El grado de preparación que tenemos respecto de años atrás ha cambiado mucho y eso es un avance importante.

– En el sector de vivienda ¿ha sido más lento?
– Las decisiones que se tomaron lo han hecho más difícil, pero serán más valoradas, más queridas y será una mejor reconstrucción.

– ¿A qué se refiere?
– Pensar que hay que atender a 222 mil familias equivale a más de 800 mil personas, es como la población total de Rancagua, Talca, Concepción y Talcahuano. La magnitud del problema es muy grande y si lo logramos en cuatro años será un hito muy relevante, no sólo en nuestra historia sino a todo nivel.

– Y en vivienda ¿cuánto falta?
– De las 138 mil obras entregadas, 50 mil son casas nuevas y 88 mil están en reparaciones. Respecto a las viviendas en construcción llegan a 65 mil de las cuales 55 mil son casas nuevas y 10 mil en reparaciones y sobre las que faltan por iniciar son 19 mil casas, de las cuales 8 mil corresponden a casas nuevas y 11 mil reparaciones.Si uno piensa que en un conjunto habitacional hay 150 familias, realmente son números donde se pierde la proporción.

“No sé qué hacer con alguien que tiene dudas”

– ¿Y cuál es el ritmo en regiones?
– Es similar. Por ejemplo, en O’Higgins se han entregado 12.700, hay 10 mil en proceso, o sea 22 mil de 27 mil.

– ¿Hay alguna región que esté más atrasada en relación a otra?
– No, es relativamente similar. Obviamente, hay diferencias, pero son mínimas. Entre comunas puede que haya un estado de avance un poco diferente. Por ejemplo, en el Biobío hay muchas comunas con 100% de entrega, las que están más atrasadas tienen un 70%, pero hay muchas que ya se terminaron.

– Se ha acusado retraso y que a tres años aún faltan obras como hospitales, centro cívicos, bordes costeros, infraestructura urbana en general…
– ¿Retraso respecto de qué? Me gustaría que me dijeran dónde son esos retrasos. Eso no es así. En todas partes se está avanzando de muy buena manera, no hay retraso. El plan es terminar esta obra en los cuatro años del gobierno y yo diría que tenemos una muy buena posibilidad de lograrlo.

– Hay quienes dudan del porcentaje de avance, principalmente, porque ni en los países más desarrollados se avanza a ese ritmo…
– No sé qué puedo hacer con alguien que tiene dudas. ¿Qué le puedo decir?, que mire lo que se ha gastado. A diciembre hemos gastado un 68% de los UF 61 millones que es el total del presupuesto de la reconstrucción. El gasto en reconstrucción equivale a las facturas pagadas por obras realizadas. Cuando uno paga una factura es porque hay un estado de avance, una obra. Es decir, llevamos un avance muy importante, de hecho, el gasto de este año 2013 será bastante menor que el de 2012, porque las obras van terminando, madurando y al final el gasto va ir cayendo, pero estamos gastando a un ritmo de 
$5 mil millones y eso se paga por obras ejecutadas.

– ¿Cuáles son las mayores complejidades que han enfrentado?
– En mucho lugares hemos enfrentado problemas muy serios, hay lugares donde simplemente no hay mano de obra o no hay empresas constructoras que quieran ir a trabajar allí. Tenemos 750 empresas constructoras trabajando en la reconstrucción y hay empresas que nos han dejado obras botadas. Las casas no se traen de Japón y se instalan.

“No quedarían más de dos aldeas para el invierno”
– ¿Cuántas aldeas quedan?
– Eran 107, actualmente quedan alrededor de 40. Se ha cerrado un número importante, alrededor de tres aldeas cada siete días. Lo importante es que todas esas obras están con estados de avance muy importantes y para el próximo invierno no debieran ser más de dos o tres.
– ¿A nivel nacional?
– Sí, a nivel nacional. Y eso va a ser porque los conjuntos van a estar prácticamente terminados. Por ejemplo, en Tumbe nos costó ubicar un terreno para una caleta y tuvimos que hacer una construcción en un cerro, en terrenos que eran de la Armada. Tuvimos que hacer movimientos de tierra gigantes equivalentes a varias estaciones del Metro de Santiago. Y ese conjunto ya se está construyendo, no va a estar terminado en el invierno pero va a estar muy avanzado y en cualquier caso, en todas esas aldeas, las familias tienen la posibilidad de acceder a un subsidio de arriendo y por esa vía, no necesariamente tener que pasar el invierno ahí.
– ¿Tuvo algún impacto la salida de Felipe Kast en el trabajo del gobierno en los campamentos? ¿Cómo sigue trabajando esa área?
– Matías Claro está hasta marzo y al igual que Felipe Kast han sido tremendos aportes, son parte de un equipo y valoramos mucho lo que han hecho y esperamos poder reforzar el equipo con alguien que pueda asumir la responsabilidad. Pero hay más de 130 personas que siguen trabajando al pie de cañón y muy comprometidos.

Fuente: Diario Financiero