Restauración de Palacio La Alhambra comenzará a fines de mayo

20 marzo, 2013

Al traspasar las puertas de Compañía 1340, el visitante parece inmerso en una escena de las Mil y una noches. Incluso, puede encontrar versos del Corán grabados en las paredes. Es el Palacio La Alhambra, réplica de la célebre fortaleza de Granada (España), ubicado en pleno centro de Santiago.

Luego del terremoto de 2010, el edificio morisco fue declarado en peligro de derrumbe. Como si estuviera condenado a la destrucción, también estaba plagado de termitas. Pero la falta de protección que ha sufrido hasta hoy tiene los días contados. Desde febrero, un equipo de restauradores y arquitectos se instaló en el lugar para determinar su estado. Durante dos meses realizarán un catastro de los daños estructurales y estéticos que sufre este Monumento Histórico desde 1973.

El proceso es la primera parte del proyecto que busca restaurar la edificación y devolverle su esplendor. “La intervención como tal va a comenzar en mayo, con el reforzamiento estructural de los muros y la fachada”, explica Anne Marie Garling, miembro de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, entidad a cargo de la iniciativa.

Durante siete meses, el recinto será intervenido para eliminar las termitas, resolver daños en las techumbres y reparar el frontis. El costo de esa fase es $ 220 millones, aportados por el Consejo de la Cultura y privados.

Los colores originales

A partir de los datos del catastro se determinarán los pasos a seguir en la restauración y los nuevos usos que se les darán a los salones del inmueble. “Hemos encontrado un deterioro normal de una estructura de un siglo y medio de antigüedad, pero nada que pueda hacer colapsar la estructura”, dice Raúl Irarrázabal, arquitecto a cargo de la restauración.

En abril se contemplan reuniones con el Consejo de Monumentos para exhibir la fórmula que se utilizará en la recuperación de la céntrica construcción.

“El edificio es un lugar muy valioso, que mezcla la referencia al palacio original ubicado en Granada con la estructura casa-patio chilena de esa época. Queremos acelerar lo más posible el conocimiento de los criterios de intervención para poder otorgar el permiso en abril”, señala Emilio de la Cerda, secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos.

En una segunda etapa, se buscará retomar los colores originales y se repararán los valiosos yesos, estucos y maderas. Ese proceso durará dos años y tendrá un costo de $ 2.000 millones.

“Vamos a mandar a laboratorio las muestras que hemos sacado. Llegaremos a las primeras capas de pintura utilizadas en su construcción, para descubrir cómo era en esa época y ordenar cromáticamente su diseño”, remata Walter Bee, experto de la empresa de restauración Crea.

Fuente: La Tercera