Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, ganadores del Premio Pritzker 2017

1 marzo, 2017

Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta han sido nombrados ganadores del Premio Pritzker 2017. Sus proyectos enfatizan la materialidad y las técnicas constructivas -haciendo uso del color, la transparencia y la luz-, y comprenden una amplia gama de programas; desde edificios públicos y viviendas hasta un jardín infantil y una bodega de vinos.

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Los tres arquitectos -originarios de Olot, Girona (en donde se encuentran sus oficinas actualmente)- han trabajado en conjunto como RCR Arquitectes desde 1988; un año antes se graduaron simultáneamente de la carrera de arquitectura en la ETSAV, la Escuela de Arquitectura en Valles (Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès). Esta es la primera vez que 3 arquitectos son reconocidos en conjunto, y la segunda vez -después de Rafael Moneo en 1996- que se honra a arquitectos provenientes desde España.

Su relación profesional de casi tres décadas ha demostrado “un firme compromiso con el lugar y su narrativa”, creando espacios que están en total diálogo con sus respectivos contextos. Al “armonizar materialidad con transparencia, Aranda, Pigem y Vilalta generan conexiones entre el exterior y el interior”, resultando en una arquitectura que es “tanto emocional como experiencial”.

Aranda, Pigem, y Vilalta han pasado sus respectivas carreras desarrollando proyectos con un profundo enfoque e influencia local; la gran mayoría de su obra construida se encuentra en Europa, en particular en la península ibérica y España. En ese contexto, han buscado evocar una identidad universal empleando una paleta de materiales que incluye el acero y el plástico reciclado. “Han demostrado”, según Glenn Murcutt, Presidente del Jurado de este año, “que la unidad de un material puede otorgarle increíble fuerza y simplicidad a un edificio”. Murcutt agrega: “La colaboración de estos tres arquitectos produce una arquitectura intransigente de un nivel poético, representando un trabajo atemporal que refleja un gran respeto por el pasado, proyectando a la vez una claridad que pertenece al presente y al futuro”.

Queda claro que el valor de la arquitectura producida localmente, en medio de un mundo globalizado, ha sido una preocupación clave en relación a su elección. Según el acta del jurado, “cada vez más personas temen que, debido a esta influencia internacional, perdamos nuestros valores locales, nuestro arte local y nuestras costumbres locales”. El jurado cree que los arquitectos premiados “nos ayudan a ver, de una manera bella y poética, que la respuesta a la pregunta no es «una u otra» y que podemos, al menos en la arquitectura, aspirar a tener ambas cosas: nuestras raíces firmemente en el lugar y nuestros brazos extendidos hacia el resto del mundo”.

En una conversación exclusiva con ArchDaily, Aranda, Pigem y Vilalta afirmaron que “al estar aislados no nos hemos distraído con los problemas profesionales, con envidias. No hemos perdido el tiempo en críticas. Desde ese punto de vista ha sido muy bueno estar aislados. Cuando te distraes menos puedes profundizar con mayor tranquilidad”.

En ese sentido, ¿qué podría darnos este premio? Me gustaría que pudiéramos hacer menos proyectos pero con mayor intensidad.

En 2013, los tres arquitectos fundaron la Fundación RCR BUNKA, con el fin de “apoyar la arquitectura, el paisaje, las artes, y la cultura en la sociedad”. Entre otras, han participado en exhibiciones incluyendo el III Salon International de l’Architecture de Paris, en 1990, y en la Bienal de Venecia de la Arquitectura (en los años 2000, 2002, 2006, 2008, 2012, 2014, 2016). Recibieron el Premio Nacional de Cultura en Arquitectura en 2005, otorgado por el gobierno catalán; el Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres en Francia el 2008 y 2014; han sido nombrados Honorary Fellows del American Institute of Architecture (AIA) en 2010; se les otorgó el International Fellowship of the Royal Institute of British Architects (RIBA) en 2012; y fueron premiados con la Medalla de Oro por la Académie d’Architecture francesa en 2015.

Acta del jurado

Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, tres arquitectos que han trabajado en estrecha colaboración durante casi 30 años, con un enfoque deliberado y reflexivo de la arquitectura, son reconocidos con el Premio de Arquitectura Pritzker 2017. Sus obras cumplen admirable y poéticamente con las exigencias tradicionales de la arquitectura; la belleza física y espacial, la funcionalidad y la artesanía, pero lo que las distingue es el enfoque que crea edificios y lugares que son locales y universales al mismo tiempo. El equipo estableció su oficina -llamada RCR por sus tres nombres- en Olot, su ciudad natal, ubicada en la región catalana en el noreste de España, resistiendo el llamado de la metrópoli en favor de permanecer estrechamente conectado a sus raíces. El proceso que han desarrollado es una verdadera colaboración en la que ninguna parte ni la totalidad de un proyecto puede atribuirse a un solo socio. Su enfoque creativo es una mezcla constante de ideas y un diálogo continuo.

Todas sus obras tienen un fuerte sentido del lugar y están fuertemente conectadas con el paisaje circundante. Esta conexión proviene de la comprensión –de la historia, la topografía natural, las costumbres y las culturas, entre otras cosas- y de la observación y la experimentación de la luz, la sombra, los colores y las estaciones. La ubicación de los edificios, la elección de los materiales y las geometrías utilizadas siempre tienen por objeto resaltar las condiciones naturales para llevarlas al edificio. La Bodega Bell-Lloc (2007), por ejemplo, en la localidad de Palamós -cerca de Girona, España-, se trata sobre la tierra donde crece la uva, las frescas bodegas oscuras necesarias para el envejecimiento del vino, y el color y el peso de la tierra. El uso extensivo del acero reciclado fusiona el edificio con la tierra y las aberturas entre los listones de acero permiten el ingreso indirecto de la luz.

El proyecto ‘La Marquesina’ (2011), un comedor al aire libre y espacio para eventos en el restaurante Les Cols en Olot, es otro ejemplo de la fusión entre el paisaje y los materiales modernos mínimos, logrando crear un lugar útil y popular. Algunos han dicho que les recuerda aquellos lugares para comidas campestres con familiares y amigos. El espacio encaja en un valle esculpido en el paisaje por los arquitectos. Las fuertes paredes de piedra volcánica soportan un techo de polímero ligero y transparente, para protegerlo de la lluvia y el sol. Los muebles y las persianas verticales que pueden subdividir el espacio, son también de plástico transparente, lo que pone el énfasis en la comida, las fiestas y el entorno natural.

En otras obras, como su propia oficina (2007) -una antigua fundición construida a principios del siglo XX-, la yuxtaposición entre el pasado y el presente se realiza de manera más reflexiva, clara y respetuosa. Así como el exterior y el interior están estrechamente entrelazados en sus obras, también lo están lo nuevo y lo viejo. Todo el edificio industrial original que podía mantenerse, se dejó tal cual cómo estaba. Al agregar nuevos elementos sólo cuando es necesario, y al utilizar materiales contrastantes, los arquitectos demuestran su amor por la tradición y la innovación. El edificio resultante, denominado Laboratorio Barberí, se compone de espacios variados, flexibles y altamente funcionales. A pesar de que Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta tienen un profundo sentido y conocimiento de la historia, utilizan materiales y técnicas modernas para crear espacios que no podrían haber sido creados antes.

Comunidad es otra palabra que viene a la mente al hablar de la obra de Aranda, Pigem y Vilalta. Tanto en el luminoso y colorido Jardín Infantil El Petit Comte, en Besalú, Girona (2010), y la Biblioteca Sant Antoni – Joan Oliver, Centro de Ancianos y Jardines Cándida Pérez en Barcelona (2007), las personas que habitarán los espacios están en la primera línea de sus preocupaciones. Es obvio al ver los colores de los tubos que definen el exterior de la escuela que esta es para el disfrute de los niños, la creatividad y la fantasía. La biblioteca -un encargo ganado a través de un concurso, al igual que muchos de los proyectos de RCR-, se sitúa en medio del tejido de la ciudad, y es un equipamiento necesario para esta parte de Barcelona. Los visitantes son bienvenidos a la biblioteca. La riqueza y la variedad de espacios invitan a la exploración y son bastante cotidianos, creando un ambiente relajado y amistoso. La biblioteca también actúa como un acceso a un patio interior. El centro de ancianos mira hacia este espacio donde los niños, los asistentes a la biblioteca, los vecinos y las personas mayores pueden mezclarse.

Los arquitectos también han abordado importantes obras fuera de Cataluña. Han construido en Bélgica y Francia. El Museo Soulages (Rodez, Francia), de 2014, alberga, por ejemplo, las obras del pintor abstracto Pierre Soulages y forma una simbiosis con el artista que parece pintar a través de la luz. Este edificio de acero y fuertes formas geométricas vuela sobre el terreno, desafiando aparentemente la gravedad y entrando en pleno diálogo con el paisaje, como la mayoría de sus obras. Los arquitectos han tratado de crear “un espacio lo más cercano posible a la naturaleza, mejorando nuestra sensación de que somos parte de ella”.

En este momento de nuestra historia, existe una importante pregunta que todos se están haciendo alrededor del mundo, y no se trata sólo de arquitectura; se trata de la ley, la política y el gobierno. Vivimos en un mundo globalizado donde debemos confiar en las influencias internacionales, el comercio, la discusión, las transacciones, etc. Pero cada vez más personas temen que, debido a esta influencia internacional, perdamos nuestros valores locales, nuestro arte local y nuestras costumbres locales. Están preocupados y a veces asustados. Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta nos recuerdan que es posible tener ambos. Nos ayudan a ver, de una manera bella y poética, que la respuesta a la pregunta no es «una o la otra» y que podemos, al menos en la arquitectura, aspirar a tener ambas cosas: nuestras raíces firmemente en el lugar y nuestros brazos extendidos hacia el resto del mundo. Y esa es una respuesta maravillosamente tranquilizadora, sobre todo si se aplica también en otras áreas de la vida humana moderna.

Cada edificio diseñado por estos arquitectos es especial y es intransigente de su tiempo y lugar. Sus obras son siempre fruto de una verdadera colaboración y el servicio de la comunidad. Ellos entienden que la arquitectura y sus alrededores están íntimamente entrelazados y saben que la elección de los materiales y el arte de la construcción son herramientas poderosas para crear espacios duraderos y significativos. Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta son galardonados con el Premio Pritzker de Arquitectura 2017, por las razones ejemplificadas en toda su obra construida y por su capacidad de expresar lo local, pero también lo universal, uniéndonos a través de la arquitectura.

Jurado Premio Pritzker 2017

Glenn Murcutt (Chair): Arquitecto y Pritzker 2002. Sydney, Australia.

Stephen Breyer: Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. Washington, DC.

Yung Ho Chang: Arquitecto y Educador. Beijing, República Popular China.

Kristin Feireiss: Curadora de Arquitectura, Escritora, y Editora. Berlín, Alemania.

Lord Peter Palumbo: Patrón de la Arquitectura, Presidente Emérito de los Fideicomisarios, Serpentine Gallery. Ex presidente del Consejo de las Artes de Gran Bretaña. Ex presidente de Fundación Tate Gallery. Londres, Inglaterra.

Richard Rogers: Arquitecto y Pritzker 2007. Londres, Inglaterra.

Benedetta Tagliabue: Arquitecta y Educadora. Barcelona, España.

Ratan N. Tata: Chairman Emeritus of Tata Sons, the holding company of the Tata Group. Mumbai, India.

Martha Thorne (Executive Director): Decana, IE School of Architecture & Design. Madrid, España.

La ceremonia de entrega del Premio Pritzker se llevará a cabo en la Casa de Huéspedes del Estado del Palacio Akasaka en Tokio, Japón, el 20 de mayo del 2017.

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