Providencia prepara plan para terminar con marañas de cables en barrios emblemáticos

3 junio, 2013

Hasta ahora, la forma que tenían los usuarios para intentar eliminar las marañas de cables en los postes consistía en elevar una solicitud por parte de un tercero, ya sea una inmobiliaria, un municipio o el Ministerio de Obras Públicas. Estas entidades podían pedir, de manera aislada, el soterramiento de cables en una calle determinada y lo financiaban. Sin embargo, una iniciativa que está impulsando la Municipalidad de Providencia, en conjunto con Chilectra, está cambiando esta situación, a través de un plan inédito que busca reducir el impacto urbano del cableado aéreo.

Las conversaciones que se han mantenido durante las últimas dos semanas apuntan a que el municipio levante la información necesaria para definir sectores comunales que cumplan con ciertos estándares para realizar el soterramiento. Estos se basan en dos criterios: recuperar barrios típicos y turísticos y zonas de riesgos inminente, donde las redes son muy bajas o que tengan un nivel elevado de deterioro.

“Luego de esta primera etapa se debe evaluar lo que implica en cuanto a costos, hacer una reunión de coordinación y finalmente definir un esquema de financiamiento”, detalla Héctor Fuentes, jefe del Área Infraestructura y Gobierno de Chilectra, quien agrega: “Como Chilectra jugamos un rol coordinador: debemos dar las medidas de implementación, ya que, a diferencia de lo que se hacía antes, aborda el reacondicionamimento de las redes a mediano y largo plazo, ya no es una iniciativa aislada, sino que el municipio ha dado la señal de una mirada integral”.

Aún queda determinar cómo aportarían las empresas de telecomunicaciones a este proceso, ya que el objetivo es que cada una de las compañías que presten servicios básicos y públicos en las zonas determinadas, se involucren en esta tarea. Este punto es el de mayor conflicto, ya que los costos asociados a estas iniciativas no son menores. Se estima que soterrar los cables en 10 cuadras requiere una inversión aproximada de US$7 millones. Hoy, quien toma la iniciativa de romper el suelo, introducir tubos y pasar por ahí los cables es quien debe costearlo. Por ejemplo, si esta decisión la toma una inmobiliaria, es ésta la que debe asumir los costos en su mayoría y en algunos casos las empresas de electricidad y la teleco aportan con un porcentaje determinado. Todo esto, según fuentes de la industria, no es necesariamente complejo, pues los costos asociados, finalmente, son cargados a los precios de venta de las viviendas.

En el caso de Providencia, por ahora se descarta que la inversión implique un aumento de magnitud en las tarifas. La única variación a nivel de usuario es el cambio de la zona tarifaria, que pasaría de A1 a AS, que corresponde a cableado soterrado. Considerando este cambio, el aumento de tarifa, según los valores vigentes hoy, no superaría el 5%.

NORMATIVA. En septiembre de 2012, ingresó al Congreso un proyecto de ley que pretende establecer la obligatoriedad en el soterramiento para los nuevos emprendimientos. El documento explica que “la masificación de las comunicaciones, ha propiciado una fuerte irrupción de compañías de teléfonos, televisión (por cable y satelital) e internet, situación que ha generado ciertos inconvenientes en el diario vivir de las personas. Uno de aquellos inconvenientes lo ha constituido el excesivo cableado existente en las calles de las ciudades y pueblos de nuestro país, hecho que además de tener nulo valor estético es bastante peligroso para los transeúntes”, dice la iniciativa presentada por un grupo de diputados. Actualmente está en discusión en la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano. Para llevar a cabo el cambio, se sugiere que se decrete que “las empresas de electricidad, telefonía, televisión por cable, internet y cualquiera otra que con ocasión del servicio que prestan utilicen sistema de cableado, deberán introducir en su instalación, sistemas de soterramiento de los mismos, procurando así generar el menor impacto al entorno”.

Fuente: Pulso