Plan busca recuperar barrios en zonas turísticas y aisladas

5 junio, 2013

San Pedro de Atacama nunca deja de ser sinónimo de turismo. A lo largo del año, el número de habitantes que oficialmente viven en el pueblo (cerca de cinco mil) se duplica, y a veces hasta se triplica, debido a los visitantes, que repletan sus hoteles y hospederías.

Para los turistas, las casas de adobe, las calles de tierra y las construcciones precarias son parte de su encanto. No obstante, para los residentes muchos de los aspectos más característicos del pueblo necesitan una inversión del Estado.

Algunos, como María Solor, piden que pavimenten las calles, porque se transforman en un barrizal en invierno, o que se reparen las viviendas que se descascaran con el exceso de calor.

Necesidades de este tipo son las que busca atender un nuevo programa que lanzará este año el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) junto con la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) para intervenir localidades como San Pedro: aisladas, pero de alto interés regional por su impacto turístico o su importancia estratégica.

Este año, el plan partirá con dos barrios emblemáticos. Además de San Pedro de Atacama, donde ya se restaura la iglesia local, la iniciativa se aplicará en Hanga Roa, Isla de Pascua, donde se generará un plan maestro urbano para revitalizar el pueblo con luminarias, mobiliario y cercos de madera.

El ministro de Vivienda y Urbanismo, Rodrigo Pérez, afirma que para definir los barrios se priorizarán los que se ubiquen en zonas aisladas. “Son las que tienen bajo nivel de accesibilidad, escasa y dispersa población, de baja presencia y cobertura de servicios básicos y públicos, y que, a consecuencia de estos factores, se encuentran en una situación de desventaja y desigualdad social respecto del desarrollo del país. Dentro de estas zonas, empezaremos por las que tienen alto potencial de desarrollo turístico y donde la oferta formal del Estado tiene dificultades para llegar”, señala.

Para esta iniciativa se contempla invertir los mismos $550 millones del programa tradicional de recuperación de barrios, pero se busca allegar más recursos, debido a que la lejanía de estas zonas puede encarecer la ejecución de los trabajos.

Con esos fondos, que se aplicarán por 33 meses, se definirá un plan maestro con un proyecto “detonante” que permita generar un hito en los barrios. Esa obra será escogida por los vecinos mediante una votación.

El Gobierno ya está definiendo los próximos sectores donde se aplicará el programa. El subsecretario de Desarrollo Regional, Miguel Flores, señala que a partir de la restauración de las iglesias del Altiplano se añadirán las localidades de Belén, Socoroma y Putre. Ahí, entre la Subdere y el Minvu, se restaurarán las fachadas de viviendas típicas. También en la zona de Río Serrano, en Torres del Paine, se trabaja en un plan maestro para potenciar su carácter turístico. “Estamos desarrollando acciones conjuntas para intervenir en zonas donde hay condiciones favorables para un desarrollo armónico, con respeto a la identidad local y haciendo participar a la comunidad. Esta es una de las acciones que estamos tomando en una política nacional para integrar a las localidades aisladas”, afirma Flores.

Fuente: El Mercurio

S