Parque Bicentenario suma nuevos servicios para enfrentar la creciente demanda de sus visitantes

1 abril, 2013

Seis años se apresta a cumplir el Parque Bicentenario de Vitacura, cuyas 30 hectáreas ribereñas del Mapocho se han convertido desde diciembre de 2007 en el principal espacio de recreación de la comuna. Y este año seguirá creciendo: ya no en superficie (como en el último tiempo), sino en servicios para los visitantes.

Por estos días ya se puede ver la construcción de servicios higiénicos en el lado norte del área verde, los cuales estarán conectados con los estacionamientos en superficie del paseo de avenida Bicentenario, aledaños al edificio consistorial. Tanto los baños de hombres como los de mujeres tendrán mudadores y espacios para discapacitados.

La arquitectura de este equipamiento -que estará listo en junio- fue pensada para que se funda con el parque. Por eso tendrá muros de piedra de río y una cubierta vegetal que mejorará la regulación térmica.

Este año también se iniciarán otros proyectos, como la construcción de una pérgola metálica y una jaula de pájaros en el jardín de los sentidos, y de una pileta de chorros de agua en un sector aledaño (ver infografía).

Otra iniciativa que se concretará en los próximos meses responde a un anhelo de años de los visitantes del parque: kioscos que vendan líquidos, helados y golosinas. Se trata de una carencia del recinto, porque salvo el restorán situado en el límite oriente, no hay dónde comprar algo.

“En parte, se está realizando la infraestructura pendiente que estaba contenida en el Plan Maestro del Parque y, por otro lado, estamos analizando algunos requerimientos que es necesario implementar para mejorar la estadía de los visitantes”, explica el alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba.

A mediano plazo también se planea instalar contenedores para reciclar papeles, vidrios y cartones.

Estos mejoramientos se suman a la ya anunciada instalación de una baranda de vidrio de 14 metros lineales para la laguna norte, que protegerá a los cisnes y patos que viven allí.

Esto fue necesario no solo porque el número de personas que llega al parque ha ido creciendo en forma constante, sino también porque cada vez más aves migran a ese microclima consolidado en la zona oriente de la capital.

Fuente: El Mercurio