Niemeyer recibe honores en Brasilia y será sepultado en Río de Janeiro

7 diciembre, 2012

Ayer, Oscar Niemeyer recibió los mismos honores que un jefe de Estado. Aunque nunca tuvo un cargo político oficial, sus decisiones como arquitecto marcaron la vida de sus compatriotas, sobre todo la de los habitantes de Brasilia, ciudad que él mismo diseñó, a mediados de los 50, habitándola con edificios modernos y sensuales curvas, para que debutara en 1960 como capital del país.

Por eso, tras su muerte, la noche del miércoles en el Hospital Samaritano de Río de Janeiro, su cuerpo de 104 años fue trasladado hasta Brasilia y recibido en la base aérea por militares que le rindieron honores y lo cargaron en hombros hasta un vehículo del cuerpo de bomberos. Desde allí, una caravana llevó su féretro, cubierto con una bandera de Brasil, hasta el Palacio de Planalto, sede de la Presidencia, donde fue despedido durante cuatro horas por una multitud, encabezada por la Presidenta Dilma Rousseff. “Brasil perdió a uno de sus genios. Es un día para llorar”, dijo la mandataria al enterarse del deceso. Acompañando en todo momento a la familia y a la viuda del arquitecto, Vera Lucía Cabreira, Rousseff pidió un minuto de silencio antes de la ceremonia y luego decretó siete días de duelo nacional.

Para los homenajes, el cuerpo de Niemeyer fue embalsamado. La razón: sus restos volverán a viajar hoy a Río de Janeiro para un velatorio privado en el Palacio da Cidade, que la alcaldía de la ciudad puso a disposición de la familia. Por la tarde será enterrado en el cementerio de Sao Joao Batista, en el barrio de Botafogo, muy cerca de donde el brasileño nació el 15 de diciembre de 1907.

Seguidor de las ideas del suizo-francés Le Corbusier, Niemeyer glorificó el movimiento modernista en Brasil y se convirtió en uno de los arquitectos más célebres de América Latina. “Fue una inspiración para mí y para toda una generación de arquitectos”, dijo ayer el británico Norman Foster. Mientras, el Presidente francés, Francois Hollande, señaló: “Su obra atravesó el siglo XX y sus convicciones siempre estuvieron al servicio de su talento”. El Presidente de Cuba, Raúl Castro, envió una ofrenda floral: “Al querido amigo Oscar Niemeyer”, escribió a quien fuera militante del Partido Comunista desde su juventud.

Fuente: La Tercera