Metro diseña estación Estadio Nacional para recibir a fanáticos del fútbol y de la música

5 noviembre, 2012

Con capacidad adicional para albergar y traspasar hasta siete veces más pasajeros que una estación convencional de la red de Metro contará la futura estructura subterránea que el ferrocarril metropolitano pondrá en operación a fines de 2016.

Según los cálculos previos a la construcción, además de cumplir con una capacidad para sostener unos 1.600 pasajeros por hora, la nueva estación podrá en los horarios de mayor demanda transferir hasta 11 mil pasajeros en el mismo lapso.

La estación Estadio Nacional, cuyas obras de construcción se iniciaron el jueves con la apertura de los piques de excavación, será una de las 10 paradas de la Línea 6 que unirá las comunas de Cerrillos con Providencia en unos 15,3 kilómetros de red, permitiendo ahorros de tiempo de hasta 50%, recorriendo el trayecto entre Cerrillos y Los Leones en 22 minutos, lo que hoy toma más de 40.

Según informó la empresa, la particularidad del proyecto radica en la capacidad y ductilidad operativa con que contará la futura estación Estadio Nacional. La idea de instalar este espacio de transferencia junto a este recinto apuntó precisamente a brindar cobertura y servicio a los miles de personas que regularmente asisten a los grandes eventos deportivos y espectáculos que se desarrollan en el coliseo y que en ocasiones llegan a superar las 40 mil personas.

Los fanáticos de U. de Chile y U. Católica que precisamente juegan hoy el clásico universitario en el coliseo de Ñuñoa, y todos los hinchas del fútbol en general, en el futuro tendrán la vía subterránea, además de buses y movilización propia para llegar hasta el estadio.

Metro se hizo asesorar por la consultora de ingeniería británica Arup, que ya colaboró en el diseño y construcción del emblemático Opera House de Sydney, Australia, de la estación Saint Pancras de Londres y en los planes de transportes e infraestructura de la estación de Cape Town, para el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010.

Según relató una fuente de Metro, desde que se iniciaron los estudios de ingeniería de los nuevos trazados, a la empresa le parecía que con las Líneas 3 y 6 debía dar un salto de proporciones en términos tecnológicos y de funcionalidad, por lo que en conjunto con el equipo de consultores se abocó al desarrollo de una nueva estructura, distinta a los típicos diseños tipo bóveda, y con mejor distribución de los espacios para mejorar su capacidad interior.

Así, junto al diseño ovalado y tubular de la excavación y los túneles, la nueva estación aporta -al igual que la mayor parte de las nuevas estructuras de las 28 nuevas estaciones- mayor espacio interior para la circulación de los pasajeros. Entre estas características se encuentra, por ejemplo, la ubicación de extensos corredores y espacios comunes destinados al comercio y a los servicios en las plantas inferiores, ubicados incluso después de las boleterías.

Metro cuenta en la actualidad con unos 10 mil metros cuadrados destinados a comercio y servicios, cifra que se verá multiplicada a partir de la construcción de las nuevas líneas.

Otro de los aspectos que contribuirán a cumplir con estas proyecciones radica en la instalación de puertas de andén, mecanismo que permite que, tras la llegada del tren a la estación, el coche sea confinado por medio de un sistema de compuertas automáticas (instaladas entre línea y andén) que separan al público del convoy.

A ello se añade la incorporación del sistema de pilotaje automático, que aportará una mejor capacidad para cumplir con frecuencias más estrechas, lo que permitirá descongestionar más eficientemente las estaciones.

Fuente: El Mercurio