Los desafíos para Santiago

4 enero, 2013

En Santiago, el 2013 va a estar marcado por dos impulsos: el compromiso del municipio con la recuperación del patrimonio de los barrios y la apuesta por fortalecer la educación pública. En ambos casos, se trata de metas ambiciosas que implican un cambio de rumbo en lo que ha sido la política municipal. Sabemos que objetivos de esa magnitud no se alcanzan en un año, pero en ese plazo sí es posible mostrar una determinación de ir en esa dirección y comenzara construir las confianzas de los ciudadanos y de los diversos actores públicos y privados para que puedan participar en ese esfuerzo.

El patrimonio de los barrios es algo más que la defensa de los edificios antiguos. Se deben revitalizar la identidad y el tejido social que existe en ellos. Para eso es fundamental el respeto y la recuperación de las construcciones que tienen historia y que marcan el estilo de cada sector, pero igualmente importante es darles vida a los espacios públicos y promover una convivencia respetuosa y colaborativa entre los distintos vecinos y usuarios.

Durante 2013 pondremos en marcha diversas iniciativas que van en esa línea. Aprobaremos el plan regulador de la zona suroriente de Santiago y apoyaremos la declaración de zona típica para una parte importante del sector. Eso nos permitirá comenzara trabajar en una propuesta para el rediseño del subsidio de renovación urbana. Queremos transformar este incentivo reafirmando que se puede y se debe densificar y renovar el centro de la capital, pero hay que hacerlo respetando las características de sus barrios y poniendo en valor su identidad, no destruyéndola. La decisión final para hacer este rediseño la tiene el Ministerio de Vivienda, no el municipio, pero nuestra corporación tiene algo que decir, dado que somos la comuna de Chile en que más viviendas nuevas se construyen al año en virtud, precisamente, de este incentivo. Existe bastante evidencia de que éste ha sido pródigo en la cantidad de construcciones que ha generado, pero extraordinariamente mezquino en la calidad de los barrios a que ha dado lugar y en la calidad de vida de los habitantes de éstos. Junto con ello, pondremos en marcha durante este año una línea de presupuestos participativos, un reforzamiento del programa Cultura en el Barrio, una ampliación de las opciones de práctica deportiva, un plan de recuperación de platabandas en sectores deteriorados y una estrategia decidida de fomento tanto del reciclaje como de la tenencia responsable de mascotas.

El conjunto de estas iniciativas involucra a diversas direcciones del municipio, cuyo trabajo se ha desarrollado hasta ahora de manera bastante inconexa. Nuestro propósito es revertir esa tendencia y lograr un trabajo más articulado y coordinado en el territorio. Para ello, pondremos en marcha durante el 2013 dos nuevas unidades técnicas: la de patrimonio y la de participación ciudadana, encargadas de asegurar la consistencia y complementariedad, en esas dos dimensiones, de todo el quehacer del municipio en los barrios. En lo que se refiere a la educación pública, el año estará marcado por un compromiso explícito del municipio con su recuperación y fortalecimiento. En Santiago, al igual que en el resto del país, la educación pública está en serios problemas. La matrícula decrece en la mayoría de los establecimientos y existe un deterioro en el clima interno de las distintas comunidades escolares. Incluso en establecimientos considerados emblemáticos vemos cuestionamientos, como el planteado en la licenciatura de los cuartos medios del Instituto Nacional por el egresado Benjamín González, que criticaba la excesiva importancia que han adquirido la competencia y la búsqueda de puntajes en las pruebas estandarizadas por sobre la preocupación por la educación como instancia formadora de personas y ciudadanos.

Partiremos el año realizando claustros en todos los establecimientos educacionales de la comuna. Su resultado debe ser un compromiso de cada comunidad escolar en un plan de mejoramiento para su respectiva escuela o liceo. Ese plan incluirá esfuerzos para elevarla calidad educativa, mejorar la convivencia y la participación. Así también, tendrán como resultado un compromiso del municipio con un Plan Estratégico de Recuperación de la Educación Pública, que se alimentará de las propuestas de las comunidades escolares. Entre otras cosas, ese plan asumirá la necesidad de aplicar una lógica de colaboración en lugar de competencia entre colegios, se hará cargo de generar un programa de educación cívica y educación sexual que llegue a todos los estudiantes, y se propondrá revertir la disminución de matrícula.

Sin duda, son grandes desafíos para la comuna de Santiago en un 2013 que recién comienza, y que esperamos sean un camino para avanzar en sueños que han sido postergados por años.

Fuente: El Mercurio