La arquitectura siempre ha usado las ERNC

27 noviembre, 2012

El acelerado proceso de urbanización, unido al aumento de la población y del consumo energético ha obligado a considerar una nueva racionalidad en el uso de los recursos naturales, particularmente en relación con las políticas públicas, abriendo un creciente debate en los temas medioambientales y, en especial, en las llamadas “Energías Renovables No Convencionales” (ERNC).

Estos temas ocupan hoy un lugar cada vez más relevante en el debate público y también en la arquitectura, en Chile y el mundo. Sistemas de ahorro energético (pasivos y activos), bioclimática, sustentabilidad ambiental y materiales reciclables se han constituido en variables obligadas en la formulación de los proyectos. Sin embargo, llama la atención que se olvide mencionar que la arquitectura siempre se ha preocupado de la relación con el entorno, sea éste urbano o natural.
Desde siempre, los proyectos han considerado -y consideran hoy- la orientación solar, la aislación de las envolventes, la calidad material de la construcción, las ventilaciones naturales y, en general, la adecuada mediación entre el espacio interior y el exterior en nuestras edificaciones. Más aún, las arquitecturas vernáculas, aquellas realizadas sin arquitectos, presentan una formidable integración con el medio ambiente, en especial en el ámbito de la vivienda, las que se construyen con materiales del lugar, con formas integradas al paisaje y considerando su adecuación al clima, como lo demuestran los pueblos del norte, centro y sur de nuestro país.

Es entonces motivo de atención el enorme interés que hoy concitan estos temas, que pueden desplazar en algunos casos los objetos prioritarios de nuestra disciplina, como el significado y sentido de la forma, las relaciones con las culturas locales y, en particular, con las formas de vida individuales y colectivas.
Hoy, en arquitectura, estos temas llegados desde la globalización se han transformado, a veces, en el fundamento y único o principal aspecto en el desarrollo de los proyectos, reduciendo la calidad del diseño arquitectónico sólo a estas tecnologías. Cuando veo, en los medios o en internet, los proyectos de viviendas sustentables, ciudades bioclimáticas o edificios verdes, constato una pobreza y convencionalidad alarmante de su arquitectura.

Al parecer, estos importantes conceptos han sido recogidos de manera superficial o como argumento de marketing, entregando la impresión de una incapacidad para integrarlos efectiva y armónicamente en los proyectos.

Desde mi ventana, veo edificios de vivienda en altura cuyas terrazas superiores están ahora ocupadas totalmente con paneles solares, sin integración alguna con el diseño del edificio.

Asimismo, parece que hoy es suficiente poner vegetación en un muro o en una cubierta para denominar el edificio como “bioclimático”.
Las llamadas ERNC, como la eólica, la solar, la geotérmica o la generada por biomasa, constituyen nuevas formas de generación de energía, que deben incorporarse programáticamente y desde el inicio en el desarrollo de los proyectos, como ocurrió antes con la electricidad, el alcantarillado, el teléfono, la televisión por cable o los sistemas de seguridad, y no deben convertirse en un falso fundamento del pensamiento arquitectónico.

Fuente: El Mercurio