Japoneses desarrollan el primer edificio con aislación sísmica tridimensional

9 abril, 2012

Ya pasó la prueba del gran terremoto que asoló a la región oriental de Japón el 11 de marzo de 2011. El Chisui- kan (que en español es algo así como residencia destacada hecha con sabiduría) es un edificio prototipo que tiene en sus cimientos el primer sistema de aislación sísmica tridimensional. Esto porque no sólo amortigua las vibraciones sísmicas horizontales, como la mayoría de las instalaciones antisísmicas tradicionales, sino que además atenúa las vibraciones de tipo vertical.

La tecnología es un desarrollo de los ingenieros de Kozo Keikaku Engineering, la Universidad de Tokio, la constructora Shimizu y Kayaba System Machinery.

Al bajar al sótano del edificio se puede observar que lo soportan una serie de pilares de acero. Cada conjunto de ellos, en su parte superior, incluye un dispositivo de varias capas de acero y caucho laminado que se deforma horizontalmente y que absorbe ese tipo de vibraciones.

En tanto, las verticales se amortiguan con unos sistemas de colchones de aire con forma de fuelles que aguantan todo el peso del edificio. Éstos están bajo control computarizado las 24 horas, lo que regula la entrada y salida de aire de modo que se mantenga siempre la presión adecuada.

“De esta forma se protege tanto al edificio como a los aisladores”, cuenta a “El Mercurio” el ingeniero español Alberto Mateo Alay, quien trabaja en Kozo Keikaku.

El sistema se complementa, además, con disipadores de energía viscosos. Estos son amortiguadores llenos de aceite que aplican una fuerza de resistencia que es opuesta a la vibración sísmica.

Según nos destaca Testsuya Tomizawa, ingeniero de diseño estructural en Kozo Keikaku, gracias a este sistema durante el terremoto del año pasado las vibraciones horizontales como verticales se atenuaron en un 50%.

Gracias a que se trata de un edificio experimental pudieron medir directamente el efecto del terremoto. “Aquí está todo monitoreado: temperatura, vibración, todo”, cuenta Mateo Alay.

Destaca que los aparatos instalados en Chisuikan en realidad están diseñados para un edificio de mucho mayor tamaño. “Funcionarían con la misma eficiencia en un edificio de 10 pisos”.

Por ahora este es el único edificio que cuenta con esta tecnología, porque su costo es demasiado alto (sobre 1 millón de dólares cada pilar). No obstante, actualmente trabajan en reducir el tamaño de los componentes y en fomentar su producción masiva.

Para el ingeniero de la Universidad Católica Juan Carlos de la Llera, quien se ha destacado en Chile por el desarrollo de tecnología de disipación sísmica en estructuras, la aplicación de aislamiento vertical resulta muy interesante. “El aislamiento 3D existe, pero no siempre ha sido exitoso”, reconoce. “De hecho, propusimos una solución de aislamiento muy novedoso para el proyecto del telescopio E-ELT”.

La tecnología convencional de aislación sísmica en edificios (que protege contra las vibraciones verticales) no es tampoco precisamente un estándar en Japón. Desde 1983, que comenzó a desarrollarse, sólo se ha instalado en tres mil edificios, lo que es una cantidad ínfima respecto de todos los edificios que existen en este país.

Por Richard García, El Mercurio 09/04/2012.