Horacio Borgheresi: dominio magistral en la escala doméstica

2 octubre, 2012

En la carrera del recién fallecido Jaime Horacio Borgheresi Ramírez se conjugan la práctica y la docencia con el mismo grado de intensidad. Por un lado, una extensa labor académica como profesor, decano y primer director del Departamento de Obras de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Por otro lado, una extensa práctica profesional, autor de una versatilidad de encargos que abarcan sistemas de prefabricación, plantas industriales, vivienda social, edificios de departamentos y oficina, destacando especialmente por su enorme sensibilidad en la vivienda unifamiliar.

Fue autor de un particular conjunto de viviendas en donde plasmó la influencia de su contacto directo con la obra y figuras de la talla de Wright y Aalto, y rescató algunos de los elementos del pensamiento organicista para adaptarlos con maestría al medio local.

Formación y primeros contactos con la escala

Horacio Borgheresi nació en 1930, estudió en el Instituto de Humanidades Luis Campino y realizó sus estudios profesionales en la Universidad Católica de Chile entre 1947 y 1955. En 1954, antes de titularse, realiza sus primeros encargos, dos viviendas ubicadas en la calle El Matico en Vitacura (ambos planos fueron firmados municipalmente por el arquitecto José Dvoredsky): una para su padre -Enrique Borgheresi- y la otra para su cuñado Renato Simonetti, casado con su hermana María Eliana.

Renato Simonetti era un empresario emprendedor, y junto a su socio Mario Montanari habían creado la Compañía Industrial Metalúrgica Cimet. Son ellos quienes le brindan su apoyo para que materialice su proyecto de título “Estudio para una Prefabricación en Acero”, sistema constructivo basado en planchas de acero de 1,2 mm de espesor plegadas y dobladas. La presentación de la tesis se efectuó en la planta industrial con detalles a escala 1/1 y fue evaluada con distinción unánime: sería la futura base para el sistema constructivo Cimet, que se desarrolló en Chile desde 1958 hasta 1965.

El sistema se empleó en numerosas viviendas, conjuntos habitacionales y también en la ampliación de la Facultad de Arquitectura del Campus Lo Contador, mediante una serie de pabellones prefabricados. En 1955 abre su estudio en el mismo edificio donde operaba la oficina Bresciani Valdés Castillo Huidobro en calle Tenderini. A raíz de esto, anecdóticamente Borgheresi colabora con BVCH en la casa para Orlando Mingo, siendo co-autor del proyecto. Los diseños desarrollados en este corto período responden a una impronta de carácter racionalista.

Viaje a Estados Unidos y la influencia de Wright

Junto a Renato Parada Barrios, en 1956 forman la oficina B y P. En agosto de ese año, como consecuencia de su proyecto de título, obtiene una beca de perfeccionamiento otorgada por Housing and Home Finance Agency. En Estados Unidos, donde permanecerá un año, trabaja e investiga en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde alcanza el grado de Investigador Especial Asociado.

Durante el viaje visitará obras y tomará contacto personal con grandes maestros de la arquitectura moderna, como Mies Van der Rohe, Walter Gropius y Frank Lloyd Wright, además de otros como Eduardo Catalano y Marvin Goody. En especial la figura de Wright marcará tan profundamente su atención que se convertirá en un referente esencial a lo largo de toda su carrera, siendo pionero y responsable de difundir la obra de Wright a su vuelta a Chile.

Son pocos los ejemplos que reflejan la influencia del arquitecto norteamericano en nuestro país, y de ese período solo se pueden estudiar algunos casos aislados como la Casa Marzollo de René Barassi (1959), la casa habitación (1960) de Sepp Michaeli (arquitecto alemán con título revalidado en Chile) y la vivienda de los arquitectos Hugo Gaggero y Margarita Pisano en Los Navegantes (1962). Años más tarde algunos arquitectos de la Universidad de Chile también expresarán la influencia de Wright en la docencia y la práctica, como Alberto Sartori y Mario Recordón: la Casa Figueroa en el Cerro San Luis (1971) da cuenta de esto.

Todos estos ejemplos coincidentemente responden a una influencia wrightiana de geometría compleja. La obra de Borgheresi, sin embargo, tomará distancia de ésta y se diferenciará ampliamente mostrando una planimetría ortogonal. A pesar de tener rasgos muy similares a las casas Usonianas de Wright ubicadas en “praderas”, las de Borgheresi involucran el terreno y los límites medianeros en absoluta concordancia y fusión, integrándose al proyecto.

El inicio de la actividad profesional, concursos y encargos ligados a la industria metalúrgica

Durante la estadía de Borgheresi en EEUU Renato Parada asumió los encargos de viviendas unifamiliares y edificios de vivienda que llegaban a la oficina (casa Mario Montanari y Edificio Manuel Montt). A su retorno a Chile, en 1958, la dupla se consolidará desarrollando una gran cantidad de proyectos. El hecho de estar vinculado familiarmente y tener como cliente a Renato Simonetti, les permite acceder a numerosos encargos de plantas industriales ligadas a la producción de acero: Planta Alumco, Planta Industrias Metálicas Chile, Planta IPAC y Planta Cimet.

En 1959 Borgheresi, junto a los arquitectos Hernán Riesco, Jorge Larraín, Jorge Perelló y Jorge Prieto, ganan el concurso para el Pabellón de Chile en la Feria del Pacífico de Lima. Un interesante esqueleto de acero resuelto íntegramente en Chile y enviado desarmado a Perú. El mismo año, junto a Parada también se adjudican el concurso para la sede Sodimac en Osorno, edificio con un primer nivel para la sede y en los niveles superiores departamentos de vivienda.

Vivienda colectiva

Por estos años Renato Parada ya había adquirido experiencia en vivienda colectiva, desarrollando el edificio de departamentos de Manuel Montt esquina Providencia. Posteriormente, con Borgheresi desarrollan dos edificios de departamentos también en la comuna de Providencia: uno de cuatro pisos en Amapolas esquina Pocuro (1962) y los Edificios Riviera, de siete pisos cada uno, ubicados en Av. Andrés Bello esquina Antonio Bellet (1964). Aquí la dupla explora con la volumetría del hormigón armado mediante sólidos remates superiores, vigas pasadas y balcones macizos en volado alivianados por cortes horizontales. Ambos proyectos destacan por la multiplicidad en las plantas. En el caso del Edificio Amapolas, los dos primeros niveles están ocupados por departamentos dúplex con un pequeño patio exterior; los niveles superiores, con diversas plantas de un nivel. En el caso de los Edificios Riviera destaca el uso de desniveles en el interior de los departamentos, aumentando el nivel interior piso-cielo, dando jerarquía al estar y al dormitorio principal.

Extracto de reportaje sobre Horacio Borgheresi publicado en revista AOA Nº20. Sigue leyendo sobre el desarrollo de viviendas unifamiliares, donde Borgheresi plantea la importancia de los espacios comunes.

La revista está a la venta en las oficinas de las AOA donde tiene un valor de $15.000 para público general y $10.000 para los socios. Más información en info@aoa.cl