Extraño fenómeno de viviendas en Valparaíso

19 noviembre, 2012

La obsesión última de Arturo Orellana, urbanista y académico del instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, es apreciar el movimiento que se ha producido en algunas capitales regionales en el periodo entre los censos de 2002 y el de 2012.

En medio de las positivas cifras de crecimiento a nivel nacional, a él le llamó poderosamente la atención la situación de Valparaíso, ciudad que tiene un comportamiento distinto al resto.

“Valparaíso tiene un crecimiento urbano menor que la media nacional. Ésta es de 10,1% mientras que el Puerto solo ha crecido 6,5%”, explica.

Aclara que paradójicamente el Gran Valparaíso registra niveles de altocrecimiento, lo que a su juicio refleja una migración de porteños a comunas aledañas.

Y así lo reflejan las cifras, elevando el crecimiento de Quilpué y Villa Alemana al doble de la media nacional.

“Esto ocurre porque en Valparaíso se ha desarrollado fuertemente un mercado para la segunda residencia.

Este fenómeno ha hecho presionar hacia aniba el valor de las viviendas en la ciudad.

Además, implica que muchos barrios históricos empiezan a tener interés económico en algunas tiendas y servicios destinados al ocio.

Los residentes originarios de ahí se ven expulsados y deben trasladarse hacia las ciudades contiguas”, asegura.

CRECIMIENTO DE VIVIENDAS

En el Puerto se aprecian dos fenómenos claros.

La migración por el crecimiento de las “segundas viviendas”, lo que se contrapone con el crecimiento del número de viviendas.

“La tasa de crecimiento de las viviendas en Valparaíso en el periodo inter-censal es del 30%, lo que significa que quintuplica el crecimiento de la población, confirmando el fenómeno de segunda residencia”, afirma Orellana.

Estos barrios “fantasmas”, dice, traen como consecuencia otro desastroso factor.

La pésima calidad de vida de los portenos.

“Valparaíso sigue siendo una de las capitales regionales de Chile que tiene peor calidad de vida, incluso a diferencia de comunas cercanas como Viña del Mar y Concón” Orellana cree que los análisis sobre los índices de calidad de vida pueden ser engañosos en la ciudad, puesto que aparecen como factores atractivos el desarrollo inmobiliario y la aparición de nuevos negocios y servicios.

“Estos factores no necesariamente mejoran la calidad de vida de quienes residen en la ciudad, sino que de quienes la visitan o tienen su segunda residencia”.

Y advierte que la autoridad debe proponer una mezcla entre los puntos de vista, permitiendo el desarrollo turístico de ciertos barrios, pero a la vez incorporando a los negocios y habitantes locales para que formen parte de esta industria.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso