Expertos: Propuestas de vivienda y ciudad deben adaptarse a realidad local

4 marzo, 2013

Para muchos, los resultados del análisis de la política nacional urbana, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y adelantados ayer por “El Mercurio” no fueron sorpresivos. Los altos niveles de segregación urbana y la falta de integración social son problemas que también fueron diagnosticados en la discusión de la nueva política de desarrollo urbano, que será lanzada este año.

Por lo mismo, diversos expertos cercanos a la problemática urbana y de la vivienda, en general, concordaron con el diagnóstico y las propuestas formuladas por la OCDE, en el informe que la entidad elaboró en los últimos dos años.

Eso sí, algunos, como el presidente de la comisión de urbanismo de la Cámara Chilena de Construcción, Fernando Herrera, difieren en algunos supuestos. “Que en Chile la pobreza urbana aumente o haya desigualdad no es necesariamente un signo extraño. Las ciudades exitosas tienden a aumentar la desigualdad en un inicio porque acumulan a más personas que migran hacia ellas en busca de oportunidades”.

En el documento, la OCDE recomienda crear un subsidio de arriendo, focalizar el subsidio de clase media para integrarlo en proyectos con viviendas sociales, además de eliminar exenciones tributarias como el DFL2, entre otras propuestas.

El subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Francisco Irarrázaval, dice que el Gobierno ya está avanzando en ese camino. “Vemos con ojos muy positivos lo que dice el informe sobre los últimos 35 años. Chile ha tenido problemas serios de segregación y concordamos en que la integración social es el mecanismo para acceder a mejores suelos. En ese sentido, es un avance, por ejemplo, la gestión de suelo urbano, por parte del Estado, para la construcción de viviendas”.

Para el urbanista y consultor de Atisba, Iván Poduje, “la dureza de las conclusiones OCDE demuestra que resolver la segregación urbana debiera estar en la agenda de todos los candidatos presidenciales, porque son 1,7 millones de personas las que viven en esta condición. Además, hoy casi el 75% de las viviendas no paga impuesto y es necesario que el Gobierno central cubra este déficit”, opina.

En cuanto a la crítica que apunta a falta de incentivos, el arquitecto Luis Eduardo Bresciani, ex jefe de la División de Desarrollo Urbano (DDU), disiente y afirma que durante el gobierno anterior se iniciaron cambios que deben continuarse con más recursos. “Los primeros instrumentos, como el subsidio que premia la mejor localización de proyectos habitacionales y el programa de recuperación de barrios, fueron creados en el gobierno anterior, pero se requiere más financiamiento”, explica.

En tanto, el ex alcalde de Puente Alto, Manuel José Ossandón, no concuerda con algunas propuestas. “Hay aspectos que hay que chilenizar. Dar subsidios al arriendo es una situación de parche, esto pasa por dar soluciones más amplias en barrios bien constituidos, porque la gente siempre tiene la aspiración de tener su casa. En Chile, la cultura de la propiedad es muy fuerte”, afirma.

Fuente: El Mercurio