Expertos proponen política permanente para reconstrucción

12 noviembre, 2012

La necesidad de que el país posea una política permanente para responder a situaciones de emergencia y necesidades de reconstrucción de viviendas e infraestructura. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio realizado por el centro de Políticas Públicas de la U. Católica y la Fundación Mapfre, a raíz del terremoto del 27 de febrero de 2010.

El arquitecto y director del magíster en Proyectos Urbanos UC, Luis Eduardo Bresciani, es uno de los autores del informe. El profesional plantea en el reporte que el país debe concordar una “política nacional de emergencia y reconstrucción permanente”.

En el documento se menciona que la falta de esta política, “es la causa de improvisaciones de formas de organización y la inexistencia de objetivos nacionales compartidos”.

En el texto se señala, además, que se requiere de agencias con competencias para coordinar, no sólo etapas de prevención y respuesta ante una crisis -como en el caso de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi)-, sino que de entidades que también puedan ser parte de la reconstrucción.

Además, propone que el país debe contar con fondos permanentes para el proceso de prevención, mitigación y reconstrucción, que superen los períodos de cada gobierno.

Otro elemento que se aborda en el texto es que debe invertir en obras de mitigación en las ciudades. Entre estas se pueden contar las barreras anti tsunami y las áreas de inundación. Se añade que también deber ser regulada la ocupación de zonas de riesgo.

En el informe se sostiene que esto debiera ser complementado con la entrega de recursos para la elaboración de mapas de riesgo, a nivel nacional, y para la actualización de planes reguladores, los que definen usos de suelo.

En otra parte del estudio se sostiene que se pueden aplicar herramientas para mejorar el uso de los suelos, al momento de reconstruir zonas afectadas por desastres.

El centro Prourbana y la Oficina Dupla aplicaron un plan de “reajuste de tierras”, cuyo objetivo fue la integración social y densificación de áreas deprimidas.

Los autores de esta parte del informe hicieron un proyecto para un predio de 2.000 metros cuadrados, en Talca, donde modelaron un nuevo conjunto habitacional.

Donde antes había tres propiedades (que resultaron destruidas por el terremoto), se proyectaron 32 viviendas (seis casas y, el resto, departamentos en altura). Con esto, los residentes podían acceder a una propiedad de mejor calidad (más amplias) y áreas verdes comunes.

Pía Mora, coordinadora del centro Prourbana de Políticas Públicas UC, explica que la idea de esta investigación “era sacar lecciones no sólo para Chile, sino que también para América Latina”.

Añade que también en este estudio se analizó el valor del patrimonio, tomando el caso de Curepto, comuna donde un grupo de arquitectos y constructores realizó un plan maestro para la recuperación.

Mora señaló que esta información es útil “como experiencia para otros países, para saber cuáles son las coordinaciones que hay que hacer y las falencias” cuando suceden estos eventos.

Fuente: La Tercera