Entró en vigencia cambio normativo que destraba megaproyectos inmobiliarios

10 diciembre, 2012

La Seremi Metropolitana de Vivienda y Urbanismo oficializó el viernes pasado la aprobación de los cambios al reglamento para la elaboración y aprobación de los Estudios Estratégicos de Impacto sobre el Transporte e Infraestructura (EISTI), reforma cuya aplicación permitirá dar luz verde a los procesos de evaluación vial y autorización de grandes proyectos inmobiliarios.

La publicación en el Diario Oficial de esta normativa que se aplicará en la tramitación de los Proyectos de Desarrollo Urbano Condicionado (PDUC) –que autoriza miniciudades en zonas de expansión– era esperada largamente por importantes inversionistas inmobiliarios, como es el caso de los propietarios de paños en la zona poniente de la comuna de Pudahuel.

En lo fundamental, la norma establece un mecanismo de evaluación de las obras de conexión y transporte con una metodología que reconoce el desarrollo de los PDUC en fases sucesivas y permite la aplicación de las mitigaciones por etapas. Esto, a diferencia del sistema vigente hasta ahora que contemplaba la autorización de megaproyecto como un todo, por lo que su cambio era visto por los privados como un requisito indispensable para proponer los planes 20 y 30 años.

Además, la reforma posibilita actualizar el plan de inversiones “cuando existan circunstancias que hagan necesario redefinir los criterios originalmente utilizados, tales como modificaciones en los usos de suelo, en los parámetros de modelación o en otras condiciones que alteren el escenario original”.

A la espera de iniciar su proyecto Praderas -que apunta a desarrollar 20 mil casas con un horizonte de inversiones por US$ 2.000 millones a 20 años el Valle de Lo Aguirre- desde que obtuvieron la aprobación de la PDUC en 2008, ahora el grupo Hurtado tiene previsto enfocarse al diseño de las mitigaciones de la primera fase, trabajo que se extendería a lo largo de 2013. 
Y la familia Santa Cruz analiza el contenido de la reforma antes de retomar la tramitación de Urbanya, el otro megaproyecto en Pudahuel.

Fuente: Diario Financiero