En diciembre estará renovado el Castillito del Parque Forestal

14 noviembre, 2012

Sólo falta ajustar detalles, terminar la pintura y arreglar los jardines para que en el centenario Castillito del Parque Forestal se termine su mayor renovación.

Después de un año de trabajos, el inmueble -ubicado en la esquina suroriente de avenida Cardenal Caro con José Miguel de la Barra- está a punto de convertirse en un nuevo espacio cultural para Santiago, donde se mezclará la gastronomía y la cultura.

“La obra gruesa ya está terminada. Podríamos decir que estamos en un 98% de avance y sólo nos quedan detalles”, contó uno de los socios encargados del proyecto, Rodolfo Schulze. De esta forma, sólo quedarían unos 20 días de trabajo y durante la primera quincena de diciembre el Castillito estaría en condiciones de operar.

Actualmente se tramitan los permisos necesarios para que funcione el restaurante y la cafetería que acompañarán a la librería, la música en vivo y las distintas actividades culturales que tendrán lugar allí. El proyecto fue pensado por los arquitectos Lillian Allen y Mathias Klotz.

El espacio fue concesionado por la Municipalidad de Santiago por los próximos 25 años y el consorcio que se lo adjudicó debió comprometerse a realizar las mantenciones adecuadas cada cinco años.

Así, se evitará que el edificio caiga de nuevo en el abandono. El recinto fue concebido originalmente como la oficina de administración de la laguna que hace cien años había en el Parque Forestal. Hasta el año pasado éste permanecía rayado, sucio, en las noches lo habitaban perros vagos y se dañó en el terremoto de 2010.

Limpiarlo, dejar sólo la estructura original, remodelarlo y habilitar los nuevos espacios para el público costó $660 millones. El monto incluye los dispositivos de seguridad al interior del inmueble, con cámaras y alarmas conectadas con Carabineros y personal de seguridad comunal.

Si bien aún no hay claridad respecto de la fecha de inauguración, Schulze señala que “la idea es hacer algo con la comunidad. Le estamos devolviendo un lugar a los vecinos que es un aporte urbano a la ciudad”.

Fuente: El Mercurio