El Boom Inmobiliario No Tiene Límites

29 octubre, 2012

El estallido del sector inmobiliario, que se da a partir de la década de los ’90, debido en gran parte a la denominada “época dorada del país”, con crecimientos anuales en torno al 6%, provocó que se detuviera el despoblamiento que estaba teniendo gradualmente Santiago, y con el pasar de unos años comenzó el efecto contrario: una aceleración de la inmigración a la capital.

Aquella tendencia que va en aumento todos los años –en 1981 se vendieron casi siete mil casas en Santiago, en tanto en 2011 fueron cerca de las 35 mil–, ha hecho que sectores de la ciudad que antes eran utilizados en su mayoría en tierras de cultivo, como Huechuraba, Quilicura, Chicureo, zonas altas de Las Condes, Maipú y San Bernardo, entre otras, se hayan convertido en el objetivo de proyectos inmobiliarios.

Esto aceleró la profesionalización del rubro constructor e hizo que desde los ’90 las empresas empezaran a reclutar desde las universidades y del extranjero a personas calificadas, ante el desafío de construir una ciudad más urbanizada.

Ante la demanda y el aporte de los nuevos profesionales, surgieron innovaciones en el sector para optimizar recursos y tiempos de operación. Una de las más relevantes, según los expertos, se dio en la evolución de los sistemas de moldajes. Si antes estos, en la mayoría de las construcciones, se hacían de forma artesanal en base a madera, dado que los más industrializados eran a base de acero y necesariamente tenían que ser levantados con grúas, lo que implicaba más costos, en la actualidad existen moldajes de aluminio y plástico desde los 30 kilos, lo que permite que una persona pueda trasladarlos de un lado a otro.

Prefabricación

A su vez, la prefabricación y nuevos sistemas constructivos con el fin de lograr mayor solidez para las casas de hormigón también han evolucionado desde los ’90 y con mayor fuerza después del terremoto de 2010. El ferrocemento es uno de ellos, cuyo sistema se compone de paneles delgados de hormigón que se arman manualmente para conformar la vivienda. Además del rápido montaje que logra este sistema, uno de los aspectos destacables de éste es la incorporación interior de la aislación térmica y la preinstalación de ductos eléctricos. En la misma línea de los sistemas constructivos de montaje con grúa, un novedoso sistema con fuerte penetración en el segmento de viviendas sociales ha tenido el sistema SmartBuild, que consiste en paneles delgados de hormigón cuya gran ventaja se presenta en la rapidez de montaje.

Todas estas innovaciones se han dado principalmente en las casas, puesto que en los edificios se ha mantenido, desde hace varias décadas, un mismo sistema industrializado. El desafío del rubro es que las casas adopten uno o dos procedimientos estándares para mejorar la productividad, dada además la presente problemática que viven las empresas del rubro ante la escasez de mano de obra, cuestión que ha afectado económicamente a las firmas, consideramdo la demora en la entrega de los proyectos en los plazos establecidos.

Fuente: Diario Estrategia