Claves de la expansión en Colina

19 mayo, 2017

Si bien ha sido sostenido, el desarrollo de la zona tiene aún amplios espacios para crecer y consolidarse.

chicureo

Cerca de la ciudad, Chicureo y los sectores aledaños a avenida Chamisero conjugan un entorno tranquilo, natural y amplio, con desarrollo inmobiliario, de servicios y conectividad, instalándose con fuerza en las preferencias de familias capitalinas.

Según comenta Yves Besançon, past president de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), su expansión comenzó hace más de 25 años, con jóvenes familias que empezaron a establecerse en parcelas de agrado, impulsando la urbanización de sectores como avenida Chamisero y Chicureo. Hoy, aunque todavía quedan grandes extensiones de terreno para este tipo de desarrollo, la zona se ha poblado con gran rapidez -sobre todo en la última década- con barrios de viviendas y desarrollo en urbanización, conectividad y edificación para uso comercial, educacional, deportiva y de servicios.

La zona se ha consolidado a través del loteo de grandes paños, con viviendas de buena calidad con buenos terrenos a precios entre 30 y 40% más bajos que en Las Condes, La Dehesa, Lo Barnechea y Vitacura, que permiten ubicar a familias que buscan tranquilidad, amplitud, seguridad y conectividad con la capital.

Según el Informe Trimestral Mercado Inmobiliario Gran Santiago realizado por GfK Adimark y correspondiente a los enero-marzo de 2017, la comuna de Colina es la segunda en concentración de oferta de casas con 17,4% de un total de 4.713 unidades.

En los tres primeros meses de este año, en la comuna se vendieron 228 casas, de un total de 1.272 disponibles en el Gran Santiago. La oferta alcanzó a 822 unidades, con un valor promedio de UF 7.736.

“Si bien se trata de un sector poblado, está lejos de la saturación y todavía queda mucho por desarrollar”, precisa el past president de AOA. Aunque se trata de una zona en expansión, el hecho de que el terreno continúe siendo más barato que en otras áreas de Santiago, posibilita encontrar viviendas de similares características, por un precio menor.

“Este auge tiene que ver con la idea de muchos chilenos a quienes les gusta vivir en casa, en condominios cerrados que les permiten sentirse más seguros y no están muy poblados. Se van estableciendo en comunidades de similares generaciones y poder adquisitivo, con servicios, parques y áreas de entretención cercanas”, añade.

En tanto, se espera que el poblamiento continúe impulsado por la instalación de colegios, centros comerciales, áreas de servicios y otros desarrollos, que han cambiado La cara de una zona que hasta hace unos años era básicamente rural y hoy ofrece las comodidades de la vida urbana.

Lee la nota publicada en La Tercera.