Chicureo: Elección que privilegia una mejor calidad de vida

30 septiembre, 2016

Una positiva relación entre el entorno y el estilo de vida de sus habitantes, con desarrollo inmobiliario y en infraestructura vial, siguen atrayendo a más familias a Chicureo y sus alrededores.

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La posibilidad de vivir en un entorno amplio, tranquilo, más seguro, con desarrollo en diseño y urbanización, servicios cercanos y conectividad con Santiago son los factores que han impulsado el auge de Chicureo, en la comuna de Colina, en los últimos años.

Además, por las posibilidades de expansión que aun tiene la zona, se trata de terrenos con un valor entre 30-40% menor que en otras comunas de la Región Metropolitana apetecidas por las familias como Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea y La Dehesa.

Según el Informe Mercado Inmobiliario Gran Santiago realizado por GfK Adimark y correspondiente al segundo trimestre de 2016, la comuna de Colina lidera la concentración de oferta de casas con un 20,6%, de un total de 5.583 unidades.

Del informe se desprende que entre el 1 de abril y el 30 de junio en Colina las ventas alcanzaron 264 unidades, en una oferta de 1.152 y con un valor promedio de UF 7.545. En tanto, el valor por metro cuadrado en la comuna se elevó a UF 55,2.

A juicio de Pablo Larraín, presidente de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), la comuna tiene una oferta bastante amplia y completa, en proyectos que se orientan a una mejor calidad de vida.

Esta oferta debiese tender a incrementarse y diversificarse. Por ejemplo, lo que actualmente se conoce como Chicureo comprende un área bastante más amplia, que considera los valles de Chamisero y La Reserva, con viviendas de valores entre las UF 6.000 y 23.000.

Según explica Larraín, una de las áreas comprende las Zonas de Desarrollo Urbano Condicionado (Zduc) originales como La Reserva, Chamisero y Piedra Roja. “Actualmente, Chamisero está muy bien posicionada con una oferta variada orientada al sector adquisitivo medio-alto. En tanto, en Piedra Roja, donde también se parte en este segmento, es posible encontrar opciones por sobre las UF 20.000”.

También hay desarrollo en el área más cercana a Colina, con proyectos de extensión urbana, y en el sector adyacente a la carretera y a Las Brisas.

Desarrollo de valor

Según explica Yves Besançon, past president de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), este desarrollo se inició hace más de 25 años, donde familias muy jóvenes comenzaron a establecerse en parcelas de agrado, impulsando la urbanización de sectores como Chamisero y Chicureo. “Y aunque aun quedan grandes extensiones para este tipo de desarrollo, también se han conformado barrios de viviendas que se han poblado con gran rapidez en los últimos ocho años y donde, además del fortalecimiento de la urbanización y la conectividad, se han instalado colegios, centros comerciales y áreas de servicios que han acompañado a esta población”.

A su juicio, uno de los factores del auge de proyectos en la zona, además del valor del terreno, es la urbanización de calidad en la que se ha invertido, con arquitectura y diseño de mobiliario urbano en pavimentación, veredas, iluminación y forestación con especies nativas de la zona.

Según agrega, la demanda ha generado desarrollo inmobiliario de calidad: “Gracias a la competencia, ha mejorado la oferta y hoy es posible acceder a viviendas con innovaciones sustentables, eficiencia energética y avances en diseño y terminaciones como calefacción por termopanel, marcos de PVC, pavimentos fotolaminados y porcelanatos”.

La zona es particularmente atractiva para familias jóvenes que privilegian vivir en casa, en barrios que generalmente se articulan en condominios cerrados -elevando la sensación de seguridad- y que tienen servicios y áreas de entretención cercanas.

Entre los proyectos a la venta, explica Pablo Larraín, se cuenta un diseño más bien homogéneo, con inspiración en la arquitectura contemporánea, pero con incorporación de características propias, como la utilización de una paleta de colores identificables con el área, como rojo y tierra. “En tanto, el diseño de barrios se orienta a bajos costos de mantención y es poco extensivo en el uso de agua”, añade.

Conectividad vial

Actualmente, la zona cuenta con autopistas concesionadas y redes de conectividad para unirse a distintos polos del gran Santiago. Se trata de infraestructura que ha apoyado el poblamiento y, de forma planificada, se espera pueda abordar con eficacia desafíos futuros. La conectividad vial es fundamental para quienes eligen el sector.

Hoy, se cuenta con la autopista Nororiente que une Chicureo con Vitacura y Huechuraba; la Ruta 57 o Autopista Los Libertadores que permite desplazarse hacia Santiago por el norte y a Los Andes-Mendoza por el sur, y la Ruta 5 que conecta Chicureo y sus alrededores con las comunas emplazadas en el acceso norte de la Región Metropolitana.

Otra opción de conectar Chicureo con Santiago -sin el pago de peaje- es a través del camino público Juan Pablo II-Pie Andino, que une esta zona con La Dehesa. Se trata de redes viales enlazadas entre sí, que atienden de forma eficiente la demanda de viajar entre Chicureo y distintos puntos. “Estos avances en infraestructura vial son positivos porque diversifican las opciones para moverse desde el sector, apoyando el crecimiento y la consolidación de desarrollos inmobiliarios”, precisa Yves Besançon.

En tanto, en el último tiempo el Camino Chicureo cambió su estatus de rural lo que permitirá incorporarlo en el Plan Regulador de Santiago y mejorar la conectividad de los barrios de Piedra Roja, la Reserva y Chamisero.

Entre los desafíos, además de absorber el flujo vehicular creciente, se cuenta el mejoramiento de la infraestructura para quienes viajan a pie y en transporte público. También, potenciar la autonomía del sector como polo urbano, que a mediano y largo plazo debería desligarse de la dependencia del Gran Santiago.

Razones para elegir Chicureo

Según Pablo Larraín, aun en periodo de expansión, el terreno continúa siendo más barato que en otras zonas de Santiago, por lo que las viviendas seguirán a un menor precio bajo similares características.

En tanto, el poblamiento continuará impulsando la instalación de colegios, centros comerciales y áreas de servicios, mejorando la calidad de vida urbana. También, considerando el entorno, es posible encontrar áreas para practicar deportes y disfrutar de la vida al aire libre. “Se puede aprovechar una existencia más activa, con cerros cercanos, clubes deportivos y áreas silvestres”, sostiene.

Como recomendación, el arquitecto plantea atender más factores que el hecho de que le guste o no determinado proyecto inmobiliario: “Fuera de la casa y el barrio, es necesario apreciar el valor de tener buena conectividad y vías de evacuación, además del acceso a infraestructura en crecimiento de tipo educacional, comercial y cultural”, sostiene.

Lee la nota publicada en La Tercera página 1 y página 2.