Aeropuerto triplicará su capacidad en 2019 con nuevo terminal sustentable

26 octubre, 2012

En 1994, los chilenos vieron cómo el antiguo terminal del Aeropuerto Arturo Merino Benítez anexaba un moderno edificio, el que durante siete años estuvo destinado a vuelos internacionales. En 2001 se le sumó el terminal doméstico. En ese momento, la concesionaria SCL proyectó que la estructura podría recibir nueve millones de pasajeros al año. Sin embargo, en 2009 esa cifra se disparó y en 2012 habrá recibido cerca de 14 millones de personas.

Previendo esta situación, hace dos años el Ministerio de Obras Públicas (MOP) comenzó a elaborar con la Dirección General de Aeronáutica Civil y la Fach un Plan Maestro para ampliar al Aeropuerto de Santiago, cuyo diseño fue dado a conocer ayer.

Para 2019, el actual edificio tendrá listo un nuevo terminal que estará en el espacio que hoy ocupan los estacionamientos. La estructura total permitirá que 29 millones de pasajeros circulen por el aeropuerto. “La capacidad se triplicará para ese año”, señala la directora de aeropuertos del MOP, María Isabel Castillo.

El ministro de la cartera, Laurence Golborne, indicó que “el terminal actual será destinado al uso interno, lo que permitirá recibir 29 millones de pasajeros entre ambos edificios”, explicó, en referencia a la cantidad de pasajeros que podrá albergar cada año en el período 2019-2030.

A partir de este último año, el Plan Maestro contempla un nuevo terminal, ubicado en los terrenos de la Fach. Con esa nueva estructura se logrará satisfacer la demanda de 50 millones de pasajeros que se proyectan al 2045.

La nueva construcción comprenderá un área central y cuatro espigones o salas de embarque (ver infografía). Con esto, el AMB subirá de 104 a 178 counters, de 24 a 56 casetas de control de pasaportes en emigración, y de 42 a 66 en inmigración (Policía Internacional).

Además, se levantarán dos edificios con 7.800 estacionamientos, más del doble de los 3.700 que existen hoy.

A esto se sumarán mejoras como el incremento de cintas de retiro de equipajes (de nueve a 19) y un mayor número de puentes de embarque (mangas): las 18 actuales se convertirán en 51.

El cronograma partirá el próximo mes, con la precalificación de empresas que quieran participar en la licitación que se realizará en junio del 2013. En 2014 se desarrollará la ingeniería definitiva y en septiembre del 2015 se iniciarán las obras.

Cabe mencionar que en el segundo trimestre del 2013 se ampliará el edificio actual y se le sumarán 9.000 m2, para albergar una sala de embarque internacional en el primer nivel y aumentar el espacio para Policía Internacional. Estarán listas en febrero del 2014.

Sustentabilidad

El terminal contará con nueva tecnología, pensada para disminuir los tiempos de tránsito. Entre otras, se incorporarán sistemas de chequeo automático, para que los pasajeros lleguen hasta las salas de embarque a través de códigos cargados en sus celulares, y un mecanismo de control de maletas en los aparcaderos. El anteproyecto fue realizado por la empresa canadiense Spantec, en conjunto con la nacional Capitel.

Fuera de lo anterior, el aeropuerto contará con áreas verdes -de 10.000 m2- en las techumbres de las construcciones que conectarán las dos terminales. “Ahí habrá un bulevar, donde se instalarán tiendas. También tendremos un centro de exposiciones”, asegura María Isabel Castillo.

Para disminuir el gasto energético al interior, se usarán materiales que permitan filtrar el sol y se utilizarán climatizadores de bajo consumo.

Fuente: La Tercera