01/03 Plan busca transformar el eje Alameda y Providencia en mayor bulevar urbano del país

2 marzo, 2015

Proyecto contempla un corredor exclusivo para el transporte público, áreas verdes, paseos peatonales, ciclovías y mobiliario. La idea es recuperar la principal avenida del país como un lugar de encuentro, más que una vía de paso.

eje alameda providencia
La Alameda Libertador Bernardo O’Higgins ha presenciado los ciclos de la vida de Santiago y del país en todas sus etapas. Primero desde la misma infancia de la capital, cuando dejó de ser La Cañada -el brazo sur del río Mapocho-, y luego entre 1818 y 1820, cuando se transformó en el Campo de la Libertad Civil, que trazó el propio Bernardo O’Higgins, con un paseo ciudadano que fue creciendo a la sombra de las filas de álamos.

Más tarde vivenció el país joven esa arboleda que le dio el nombre de Alameda de las Delicias. La principal arteria fue presenciando cómo los vecinos se apropiaban de ella, con las mesas en las calles, y de qué forma se fue inundando de floristas, lustrabotas y transeúntes que contrastaban sus procedencias de clase.

Así, fue consolidándose entre los siglos XIX y XX. Fue escenario de la efervescencia social, de los triunfos políticos y de las proclamaciones, hasta que en las últimas décadas ha sido depositaria de las manifestaciones, el vandalismo, el comercio ambulante y el crecimiento vehicular, que la desborda en una congestión cotidiana de buses, taxis, motos y automóviles.

A cinco años de que la Alameda cumpla 200 años de vida, un ambicioso proyecto urbano busca transformarla completamente, junto a su continuación, la avenida Providencia, y devolverle el carácter de espacio público que tuvo hace un siglo.

Diseño internacional

Para llevar a cabo esta remodelación integral de la Alameda, el gobierno regional lanzará un concurso internacional durante el primer semestre de este año, que derivará en un nuevo diseño para el eje de 11,3 kilómetros entre las Rejas y Tobalaba.

La idea es emular a grandes avenidas que se transforman en ejes de relevancia cívica y protección patrimonial como el Gran Eje de París, entre el Arco de la Defensa y el Museo de Louvre; o, en ejemplos más cercanos, 9 de Julio en Buenos Aires o el Corredor Verde de Cali.

La obra tendrá un costo estimado de US$ 223 millones y se proyecta que su ejecución se inicie el primer semestre de 2017 para entregar una primera etapa en la actual administración.

“Hemos tratado de darle el enfoque de un proyecto de renovación urbana que tiene elementos de transporte, no de un proyecto meramente de transporte. Ha sido una gran demanda de alcaldes y de la ciudadanía. La Alameda de las Delicias fue un gran espacio público central de Santiago. Hoy es una calle, no un espacio público, y por eso se ha pedido que sea un proyecto de renovación urbana donde el transporte esté incluido”, explica el intendente de la Región Metropolitana, Claudio Orrego.

En concreto, se solicitará la inclusión de un corredor de transporte público de alto estándar que aumentará la capacidad del sistema a 25.000 pasajeros cada hora por sentido. Además, se contempla la construcción de una ciclovía, paseos peatonales, áreas verdes para conformar una explanada verde y mobiliario urbano de alto estándar.

El jurado del concurso estará presidido por el intendente y será conformado por representantes de municipios, ministerios sectoriales y expertos nacionales e internacionales, que se están confirmando.

El director del concurso internacional será el actual presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Luis Eduardo Bresciani. “El Eje Alameda-Providencia no solo es la principal avenida de Santiago, es también el “corazón de la metrópolis” y el espacio público más representativo de nuestra República. No obstante esta condición emblemática, hoy se presenta en muchos sectores como un espacio congestionado y deteriorado, donde automóviles, buses, peatones y diversas actividades comerciales y cívicas conviven en forma conflictiva”, afirma el urbanista. Agrega que el proyecto busca “garantizar un diseño urbano innovador que integre armónicamente las demandas de transporte con las demandas por construir un espacio público memorable y ciudadano a escala metropolitana”.

Para el director de Observatorio de Ciudades de la UC, Roberto Moris, “es muy positivo llamar a un concurso internacional al proyecto urbano tal vez más importante de la década. Esto se adapta a la tendencia de Estados Unidos donde se ha desarrollado un concepto de calle completa, con una visión integral y no monofuncional del espacio público. Es clave, sí, que haya compromisos de inversión, con una hoja de ruta para la inversión de otros sectores”.

Claves del diseño

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